Argentina selló un acuerdo comercial con Estados Unidos que abre nuevas oportunidades de exportación y otorga acceso preferencial a ciertos sectores, mientras el gobierno evalúa el impacto financiero del régimen de subsidios impulsado por la solicitud del expresidente Trump. Políticos, empresarios y analistas discuten los retos y beneficios de este pacto en el contexto económico nacional.
Antecedentes del pacto
En noviembre de 2025, Argentina y Estados Unidos concretaron un acuerdo comercial cuya finalidad es ampliar el intercambio de bienes y servicios, impulsar la competitividad de la industria nacional y reforzar la cooperación bilateral. El texto del convenio, negociado durante varios meses, incluye compromisos de liberalización arancelaria parcial y mecanismos de cooperación técnica.
Principales puntos del acuerdo
Entre los elementos más relevantes se destacan:
- Acceso preferencial a productos argentinos en el mercado estadounidense, con reducción de aranceles en sectores agropecuarios, energéticos y de tecnología.
- Facilitación de exportaciones automotrices: el convenio establece que ciertos vehículos fabricados en la Provincia de Buenos Aires podrán ingresar a EE.UU. bajo condiciones favorecidas.
- Cooperación en energías renovables y desarrollo de infraestructura logística.
Impacto en la industria automotriz
El acuerdo señala que los fabricantes de automóviles que produzcan modelos con certificación de origen local podrán beneficiarse de procedimientos aduaneros simplificados y de cuotas de importación más amplias. Esta medida busca revitalizar la cadena productiva de la provincia de Buenos Aires, tradicional núcleo de la industria automotriz nacional.
Debate sobre el régimen de subsidios
Tras la firma del pacto, surgieron discusiones sobre el costo del régimen de subsidios que el expresidente Donald Trump solicitó revisar en el marco de las negociaciones. El presidente argentino ha indicado que se llevará a cabo un estudio técnico para determinar el efecto fiscal del mantenimiento o la modificación de dichos subsidios, buscando equilibrar la sostenibilidad presupuestaria con la competitividad de los sectores beneficiados.
Reacciones políticas
El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó la conveniencia de mantener los subsidios en su forma actual, argumentando que podrían limitar los beneficios esperados del acuerdo. Por su parte, el empresario Alec Oxenford respondió a las críticas, destacando que la apertura comercial generará oportunidades de empleo y crecimiento, y que los subsidios pueden ajustarse sin comprometer el impulso económico.
Perspectivas y próximos pasos
El gobierno ha anunciado la creación de una mesa interministerial que estudiará el impacto macroeconómico del pacto y definirá los ajustes necesarios al régimen de subsidios. Mientras tanto, expertos señalan que el acuerdo representa una “gran noticia” para la economía argentina, al abrir nuevos mercados y fortalecer sectores estratégicos, siempre que se acompañe de una política fiscal responsable.