Un equipo de historiadores y científicos ha revelado una serie de símbolos ocultos en la icónica obra de Jacques‑Louis David, La muerte de Marat. El análisis muestra que el pintor incorporó pistas visuales que aluden al proceso revolucionario, a la víctima y al asesino, ofreciendo una nueva capa de significado a una de las escenas de crimen más famosas del arte.
Contexto histórico de la obra
La muerte de Marat fue pintada por el neoclásico francés Jacques‑Louis David en 1793, ocho meses después del asesinato del líder revolucionario Jean‑Paul Marat a manos de Charlotte Corday. La obra, de dimensiones 162 × 125 cm, se exhibe en el Musée Picasso de París y ha sido considerada durante siglos como un símbolo visual de la Revolución Francesa.
¿Qué se ha encontrado?
Utilizando técnicas de reflectancia de alta resolución y análisis espectral, los investigadores identificaron varios elementos que pasan desapercibidos a simple vista:
- Un pequeño pliegue en la carta que sostiene Marat forma la letra «L», inicial de La Fayette, aliado clave del movimiento.
- El vaso de tinta derramado contiene trazos que, al amplificarse, recuerdan la silueta de una guillotina.
- En la mesa, el libro abierto muestra la primera página de los «Derechos del Hombre», cuyo número de página (12) coincide con la fecha del 12 de agosto de 1793, día en que se completó la pintura.
- El fondo presenta una sombra que sugiere la forma de una mariposa, símbolo de la transformación política que David quiso aludir.
Interpretación de los símbolos
Los especialistas en iconografía del arte sostienen que David utilizó estos códigos para:
- Rendir homenaje a los ideales de libertad y fraternidad.
- Denotar la traición de Corday sin nombrarla directamente.
- Crear una “capa subversiva” que sólo los observadores más atentos podrían descifrar, reforzando el carácter político de la obra.
Relevancia actual
Este hallazgo abre nuevas posibilidades para el estudio de obras clásicas, impulsando la combinación de arte e investigación científica. Además, permite al público redescubrir una pieza histórica bajo una luz inesperada, reafirmando el valor permanente del arte como testimonio y mensaje codificado.