Los gobernadores que no forman parte del kirchnerismo ven disminuido su peso en el Senado, consolidando al bloque peronista como la fuerza dominante y complicando cualquier intento de formar una mayor coalición federal opositora.
Contexto político actual
El Senado de la Nación está compuesto por 72 senadores, de los cuales el bloque peronista –integrado por Frente de Todos, partidos provinciales peronistas y alianzas afines– mantiene la mayoría absoluta. Esta mayoría le permite controlar la agenda legislativa y bloquear la agenda de los opositores.
Situación de los gobernadores no kirchneristas
Los gobernadores que pertenecen a fuerzas no kirchneristas, mayormente representantes de Juntos por el Cambio y otras coaliciones provinciales, han visto reducido su número de senadores de apoyo. La pérdida de peso se traduce en una menor capacidad de influir en la discusión de proyectos de ley y en la designación de comisiones.
Imposibilidad de quebrar al bloque peronista
A pesar de los intentos de articular un “interbloque federal” que reuniera a los gobernadores y provincias no alineadas con el kirchnerismo, la fragmentación interna y la falta de números suficientes han impedido que se forme una tercera fuerza con poder de decisión. El bloque peronista sigue dominando con una mayoría clara, lo que dificulta cualquier intento de modificar la dinámica del Senado.
Repercusiones en la Cámara de Diputados
Paralelamente, la disputa por la primera minoría en la Cámara de Diputados se intensifica entre La Libertad Avanza (LLA) y Unión por la Patria (UP). La fragmentación de la oposición también se refleja en la Cámara, donde el peronismo mantiene una posición dominante.
Perspectivas a corto plazo
Los analistas políticos advierten que, mientras el bloque peronista conserve su mayoría, los gobernadores no kirchneristas tendrán que buscar alianzas puntuales y negociar a través de comisiones específicas para lograr avances legislativos. La ausencia de un bloque federal sólido mantiene el escenario político altamente polarizado.
Conclusión
La pérdida de peso de los gobernadores no kirchneristas en el Senado refuerza la hegemonía del peronismo en el Congreso, complicando la formación de una oposición unificada y manteniendo la estabilidad del bloque mayoritario en el poder.