El presidente de EE. UU., Donald Trump, volvió a amenazar a Nicolás Maduro mientras la Guardia Costera aumenta sus operaciones en el Caribe para interceptar petroleros sancionados. Expertos de la ONU califican el bloqueo naval como un ataque armado, y la comunidad internacional reclama el cese de la medida.
Contexto de la escalada
El 24 de diciembre de 2025 se registró una nueva ronda de tensiones entre Estados Unidos y Venezuela. Donald Trump, acompañado por sus asesores de seguridad nacional, reiteró su disposición a “intensificar aún más” la campaña de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro, que lleva cuatro meses enfrentando un bloqueo naval y sanciones económicas.
Bloqueo naval y confiscaciones
Desde agosto de 2025, EE. UU. despliega un dispositivo militar en el Caribe bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. En los últimos días, la Guardia Costera interceptó dos petroleros sancionados: el Skipper y el Centuries. Otro buque, el Kelly (bandera panameña), logró regresar a aguas venezolanas con su carga completa al puerto de Amuay.
Reacciones de la ONU y expertos internacionales
Expertos de la Organización de las Naciones Unidas catalogaron el bloqueo como un “ataque armado” que viola el derecho internacional. La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, calificó la medida como un clamor internacional para que cesen los asesinatos extrajudiciales en el mar Caribe.
Declaraciones de Trump y la política estadounidense
En una conferencia de prensa, Trump afirmó que EE. UU. “no descansará hasta que el presidente Maduro sea responsable” y advirtió: “Si se hace el duro, será la última vez que lo haga”. Además, el secretario de Seguridad Nacional, Kristi Noem, declaró que los ataques a los buques buscan eliminar la actividad ilegal vinculada al régimen venezolano.
Respuesta de Maduro y medidas internas
Maduro denunció la acción como “piratería” y anunció la creación de una ley que prevé hasta 20 años de cárcel para quienes colaboren con la incautación de los petroleros. También afirmó que el Consejo de Seguridad de la ONU brinda un “apoyo abrumador” a Venezuela.
Impacto en los mercados energéticos
El incremento de las tensiones geopolíticas elevó los precios del crudo: el Brent superó los US$62 por barril, mientras el WTI alcanzó los US$58. La estatal PDVSA, ante el exceso de reservas, empezó a almacenar crudo en buques para evitar la saturación de tanques terrestres.
Reacciones de otras naciones
Rusia y China criticaron lo que describieron como “comportamiento de cowboy” de EE. UU., mientras Nicaragua exigió el cese inmediato de las agresiones. Argentina, por su parte, declaró que el régimen de Maduro afecta la estabilidad regional.
Para más detalles consulte la fuente original: Clarín.