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Bacterias intestinales podrían ser el detonante de la depresión bipolar

Un estudio publicado en Molecular Psychiatry revela que la microbiota intestinal de pacientes con depresión bipolar, al ser trasplantada a ratones, provoca cambios en la conectividad cerebral y reduce la dopamina, abriendo la puerta a nuevos diagnósticos y tratamientos basados en el intestino.

Un vínculo inesperado entre intestino y mente

Investigadores de la Universidad de Zhejiang, China, publicaron en la revista Molecular Psychiatry un hallazgo que podría transformar la comprensión de la depresión bipolar. Tras plantar la microbiota de seis pacientes diagnosticados con depresión bipolar en ratones germ‑free, observaron una reducción notable de la actividad física, aislamiento conductual y alteraciones estructurales en la corteza prefrontal medial, zona clave para el control emocional.

Detalles del experimento

El equipo, liderado por Anying Tang, Yiwen Chen, Ke Si, Jianbo Lai, Wei Gong y Shaohua Hu, seleccionó muestras de feces de seis pacientes y seis donantes sanos que no habían tomado medicamentos, antibióticos ni probióticos. Las muestras fueron inoculadas en ratones criados en condiciones controladas, garantizando que cualquier diferencia surgiera exclusivamente de la microbiota recibida.

Los resultados mostraron:

  • Disminución de la dopamina: los ratones con microbiota bipolar presentaron una respuesta dopaminérgica atenuada, una molécula esencial para la motivación y el placer.
  • Reducción de la conectividad neuronal: se observó menor densidad de espinas dendríticas en la corteza prefrontal medial y debilitamiento de la vía entre esta zona y el área tegmental ventral, región involucrada en el circuito de recompensa.
  • Alteraciones genéticas: disminución de la expresión de genes vinculados a la plasticidad sináptica, proceso que permite a las neuronas conectarse y aprender.
  • Coincidencia bacteriana: 259 especies bacterianas fueron comunes entre los pacientes y los ratones trasplantados, sugiriendo un conjunto específico de microbios como factor desencadenante.

Implicaciones clínicas

Este descubrimiento posiciona a la microbiota intestinal como una posible herramienta diagnóstica temprana para la depresión bipolar. En el futuro, terapias que modulen la flora intestinal –a través de dietas específicas, prebióticos o probióticos personalizados– podrían complementar o incluso reemplazar tratamientos farmacológicos tradicionales.

Contexto de la depresión bipolar

La depresión bipolar, también conocida como trastorno bipolar, se caracteriza por alternar episodios de depresión profunda con fases de manía o euforia. Tradicionalmente, su abordaje se ha centrado en factores neuroquímicos y genéticos; ahora, la evidencia sugiere que el “segundo cerebro” del intestino desempeña un papel crucial.

El estudio refuerza la creciente relación entre el eje intestino‑cerebro y la salud mental, alineándose con investigaciones previas que vinculaban la microbiota con ansiedad, autismo y trastornos del estado de ánimo.

Próximos pasos

Los autores destacan la necesidad de ampliar la muestra humana, incluir tanto la fase maníaca como la depresiva del trastorno, y evaluar intervenciones microbianas en ensayos clínicos. Mientras tanto, los hallazgos ofrecen esperanza a pacientes y profesionales que buscan tratamientos más integrales y menos invasivos.

Fuente: Infobae