Un día después de la sorprendente captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, expertos discuten las ramificaciones estratégicas, la debilidad del régimen chavista y los posibles escenarios de transición para Venezuela y América Latina.
Contexto de la operación
El 5 de enero de 2026 Estados Unidos llevó a cabo una operación militar en territorio venezolano que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa. Los militares estadounidenses desactivaron las defensas antiaéreas en La Guaira, La Carlota y Higuerote, y emplearon helicópteros para ingresar sin oposición significativa de la aviación venezolana, que apenas intentó despegar sus F‑16 y Su‑30 tras el ataque. La maniobra siguió el plan planteado en octubre de 2025, donde primero se neutralizan los sistemas de defensa para luego emplear fuerzas especiales que, en vez de asesinar al dirigente, lo capturan para otorgarle una apariencia de legalidad.
Debilidades del régimen chavista
La incapacidad de Venezuela para impedir la incursión confirma los análisis de años anteriores: el ejército venezolano, a pesar de poseer armamento ruso, sufre de falta de entrenamiento, motivación y doctrina operativa. La falta de una verdadera capacidad defensiva lo convierte en un “ejército de desfile”. Además, la ausencia de resistencia aérea sugiere que sectores de las Fuerzas Armadas o del propio chavismo pudieron haber acordado la no‑intervención, ya que la operación no atacó las bases aéreas principales.
Implicancias legales y estratégicas
Desde el derecho internacional la captura no tiene sustento legal, pero el hecho de que Maduro haya sido retirado del poder abre la puerta a acciones militares como vía para desmantelar el chavismo. Sin embargo, el poder efectivo ha transferido a Delcy Rodríguez, su cuñada, junto a figuras como Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, considerados los pilares del aparato narco‑político.
Reacciones internacionales y perspectivas latinoamericanas
El analista Emir Sader, en un artículo del 5 de enero de 2026 para El País, señala que la intervención marca una nueva era de intervención directa en América Latina, sorprendiendo a gobiernos progresistas como Brasil y México. La captura ha generado preocupación en países vecinos y alimenta temores de que potencias como Rusia y China puedan intentar replicar la acción en otros escenarios.
Escenarios futuros para Venezuela
Los posibles caminos incluyen:
- Transición negociada: Un gobierno de transición que conozca la estructura chavista podría pactar una cesión ordenada del poder, con Delcy Rodríguez como interlocutora clave.
- Caos y fragmentación: Un colapso abrupto podría desatar violencia, con mandos militares divididos entre leales, opositores silenciosos y oportunistas.
- Persistencia del narco‑estado: La presencia de carteles y su vínculo con la narcoguerrilla colombiana sugiere que, sin una reestructuración profunda, Venezuela podría asemejarse a la situación actual de Colombia.
Conclusiones
La captura de Maduro ha debilitado significativamente al régimen, pero el futuro dependerá de la capacidad de los actores internos y externos para articular una transición que evite el vacío de poder y la expansión del crimen organizado. El proceso será largo, complejo y requerirá una coordinación entre EE. UU., la oposición venezolana y la comunidad internacional.
Fuentes: PUCARA – Análisis de la captura de Nicolás Maduro y Página 12 – América Latina después de Maduro.