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Los pigmentos de los tatuajes pueden migrar al cuerpo y generar inflamación crónica

26/12/2025 11:14 • SOCIALES • SOCIALES

Los tatuajes, cada vez más populares, esconden riesgos que van más allá de la piel. Estudios recientes revelan que los pigmentos de la tinta pueden desplazarse a través del sistema linfático, acumularse en ganglios y activar respuestas inflamatorias que persisten años después de la cicatrización. Además, componentes como níquel, cobalto y dióxido de titanio pueden desencadenar alergias graves. Conoce los hallazgos científicos y las medidas preventivas para cuidar tu salud.

¿Por qué la tinta permanece en la piel?

Cuando la aguja perfora la dermis, los pigmentos quedan atrapados entre las fibras de colágeno. Las células inmunitarias, principalmente macrófagos, intentan eliminar las partículas extrañas, pero una fracción se queda alojada, lo que permite que el dibujo sea permanente.

Componentes alergénicos más comunes

Las tintas modernas contienen metales y compuestos químicos que pueden provocar hipersensibilidad tipo IV. Entre los alérgenos frecuentes se encuentran:

  • Níquel
  • Cobalto
  • Cromo
  • Dióxido de titanio (usado como pigmento blanco)
  • Colofonia (derivado de la resina de pino)

Estudios que evidencian la migración de la tinta

Investigaciones publicadas en Actas de la Academia Nacional de Ciencias, BMC Public Health y Nature (2024?2025) demostraron que, tras la aplicación, los pigmentos viajan rápidamente por los vasos linfáticos y se depositan en los ganglios linfáticos. En ratones, los niveles de marcadores inflamatorios fueron hasta cinco veces superiores a los normales dos meses después del tatuaje.

Riesgos potenciales para la salud

La acumulación de pigmentos en los ganglios puede generar una inflamación crónica, que según BMC Public Health se asocia a un mayor riesgo de linfomas. Otros estudios sugieren una posible relación entre tatuajes extensos y la incidencia de melanomas, aunque la causalidad directa aún no está confirmada.

Recomendaciones para minimizar los riesgos

  1. Consulta previa: pregunta al tatuador la composición exacta de la tinta y, en caso de antecedentes alérgicos, consulta a un inmunólogo.
  2. Realiza un “patch test”: la prueba de parche permite detectar reacciones a los componentes antes de la sesión definitiva.
  3. Cuidado post?tatuaje: limpia la zona con agua y jabón neutro, usa cremas hidratantes hipoalergénicas, evita exposición solar directa y la inmersión en agua durante al menos dos semanas.

Ante cualquier signo de irritación persistente, enrojecimiento, edema o síntomas sistémicos (urticaria, dificultad para respirar), busca atención médica inmediata.

Fuente: El País Uruguay (23/12/2025).

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