Imago Noticias
Fallece Roberto 'Tito' Pereyra, histórico trompetista del cuarteto cordobés
Central y Newell's conocen sus fechas de debut en la Copa Argentina 2026
Coinbase pausa sus operaciones en Argentina: la suspensión del USDC
Romance entre Ian Lucas y Evangelina Anderson confirmado y luego descartado en MasterChef Celebrity
Peronismo recibe 2026 e invita a resistir las políticas de Milei
02/01/2026 23:17 • SOCIALES • SOCIALES
En un webinar reciente, el dietista?nutricionista Eduard Baladía, coordinador del Área de Gestión del Conocimiento Científico de la Academia, explicó que la entidad ha sustituido la antigua referencia al "consumo moderado" por "consumo de bajo riesgo". Este cambio refleja la evidencia acumulada que indica que no existe una dosis de alcohol totalmente segura.
Los nuevos parámetros establecen un máximo de 20?g de alcohol al día para hombres (equivalente a dos unidades estándar) y 10?g para mujeres (una unidad). Aunque se consideran niveles de riesgo más bajo, la propia academia advierte que el peligro nunca se anula por completo.
Más allá de la cantidad diaria, la forma en que se consume el alcohol es determinante. El "consumo intensivo" o binge drinking, definido como 60?g o más en una sola sesión para hombres y 40?g para mujeres, eleva dramáticamente el pico de alcohol en sangre y multiplica los riesgos de enfermedad.
La Academia sostiene que ni el vino ni la cerveza aportan beneficios cardioprotectores. Los supuestos efectos positivos, como los antioxidantes, pueden obtenerse de alimentos no alcohólicos. Por lo tanto, ninguna bebida alcohólica se considera más saludable que otra.
Según la Organización Mundial de la Salud, el alcohol es un factor prevenible en más de 800 problemas de salud, entre ellos cáncer, trastornos hepáticos, enfermedades cardiovasculares, trastornos mentales y accidentes. El consumo habitual, incluso dentro de los límites de bajo riesgo, incrementa la probabilidad de estos eventos.
Baladía reconoce la tradición milenaria del vino, la cerveza y el cava en España, pero insiste en que su valor cultural no debe usarse como argumento para promover su consumo en aras de la salud.
La Academia aconseja informar a la población sobre la inexistencia de una cantidad segura y promover hábitos de consumo responsable, limitando tanto la cantidad diaria como evitando episodios intensivos.