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11/01/2026 20:09 • ECONOMIA • ECONOMIA
En medio de la presión del vencimiento de bonos bonar y globales, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) firmó el 11 de enero de 2026 un repo por US$3.000 millones con seis bancos de primera línea: Santander, BBVA, Deutsche Bank, Goldman Sachs, JPMorgan Chase y el Bank of China. Un repo, o acuerdo de recompra, es un préstamo de corto plazo garantizado con valores públicos; el BCRA vende bonos al banco y se compromete a recomprarlos al vencimiento con intereses.
El préstamo tuvo una tasa anual del 7,4%, compuesta por la tasa SOFR más un spread de 400 puntos básicos. El vencimiento está fijado a un año, el 9 de enero de 2027, y la garantía consistió en bonos del Tesoro argentino AL35 y AL38, que el propio BCRA poseía.
El objetivo inmediato fue obtener los dólares necesarios para cubrir el pago de US$4.200 millones que vencía el 9 de enero de 2026, parte de la deuda reestructurada en 2020. El pago se realizó a tiempo, evitando un default que habría repercutido en la calificación del país.
Tras la operación, los principales índices bursátiles y los precios de bonos mostraron un leve repunte, pero la confianza no se consolidó. Analistas como Sebastián Menescaldi (EcoGo) calificaron el repo como una "estrategia de emergencia" necesaria pero no sostenible. Fernando Morra, ex viceministro de Finanzas, señaló que recurrir a deuda de corto plazo para maquillar la falta de acceso al mercado es "no deseable ni sostenible".
El indicador de riesgo país de JP Morgan volvió a subir, acercándose a los 600 puntos básicos, reflejando la percepción de que, aunque se pagó la deuda, el perfil de vulnerabilidad estructural no mejoró.
El repago de US$4.200 millones se financió con los US$3.000 millones del repo y con recursos provenientes de la privatización de represas y otras fuentes, según el ministro de Economía Luis "Toto" Caputo. El análisis independiente de la consultora Open indica que, al sumar el repo y un préstamo Bonar de US$910 millones emitido semanas antes, el nuevo endeudamiento total asciende a US$3.910 millones, elevando el stock de deuda consolidada de US$2.700 millones a esa cifra.
El vencimiento del repo está programado para enero de 2027, y el próximo pago de deuda importante se espera para julio de 2026, con montos similares. La creciente dependencia de operación repo y la falta de acumulación de reservas reales plantean dudas sobre la sostenibilidad del modelo económico libertario. Comentarios del Congressional Research Service de EE.UU. advierten que la escasez de reservas internacionales podría obligar a decisiones políticas difíciles, como un nuevo default o una mayor flexibilidad cambiaria.
En suma, la maniobra evitó un default inmediato, pero dejó al descubierto que la solución es temporal y que el país necesita generar reservas de forma estructural para reducir su riesgo financiero.