Imago Noticias
Fallece Roberto 'Tito' Pereyra, histórico trompetista del cuarteto cordobés
Desaparece la niña de 6 años Jimena Saravia en Salta: intensas búsquedas en Las Vertientes
Nicolás Cabré suspende la obra 'Ni media palabra' en Carlos Paz por una emergencia médica
Jimena Monteverde lanza ‘La Cocina Rebelde’ y rompe moldes en la TV
Marcelo Weigandt entrena separado mientras Boca decide su futuro
13/01/2026 01:07 • POLITICA • POLITICA
En una reciente declaración, el expresidente estadounidense Donald Trump afirmó haber acordado con el gobierno de Venezuela la entrega de hasta 50 millones de barriles diarios de crudo. Sin embargo, la producción actual del país apenas supera el 1 millón de barriles por día, lo que evidencia una brecha enorme entre la promesa y la realidad.
Según el informe de la consultora noruega Rystad Energy, para extraer apenas 350 mil barriles diarios se requeriría una inversión mínima de 183.000 millones de dólares en los próximos 15 años, con el objetivo de elevar la producción a más de 3 millones de barriles diarios. La infraestructura venezolana está extremadamente deteriorada: los oleoductos no se han modernizado en 50 años y necesitan una inversión estimada de 60.000 millones de dólares para volver a operarlos en condiciones óptimas.
La empresa de inteligencia artificial Kayrros señala que aproximadamente un tercio de la capacidad de almacenamiento de crudo en Venezuela está inactiva, debido a tanques inutilizables y a la caída de la tasa operativa de las refinerías. Las plantas de Amuay y Cardón operan por debajo del 20?% de su capacidad, convirtiéndose en “almacenes de facto” más que en unidades productivas.
El precio internacional del petróleo se mantiene por debajo de los 60 dólares por barril, lo que complica la rentabilidad de cualquier proyecto de extracción intensiva en costos. La sobreoferta mundial y la incertidumbre jurídica en Venezuela elevan aún más el riesgo para los inversores.
Analistas como Tracy?Schuchart, de Hilltower Resource Advisors, advierten que el verdadero objetivo de Washington podría estar en los minerales críticos de Venezuela, esenciales para la defensa nacional. El Pentágono destina este año 7.500 millones de dólares a asegurar el suministro de estos recursos, entre los que destaca el coltán, fundamental para condensadores de tantalio utilizados en sistemas de comunicación y armamento.
Ante la falta de inversión verdadera, la infraestructura obsoleta y los precios del crudo desfavorables, los ejecutivos de grandes petroleras estadounidenses consideran que los riesgos son “enormes”. La apuesta de Trump por el petróleo venezolano parece, al menos por ahora, más una narrativa política que una estrategia económica viable.