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13/01/2026 17:25 • SALUD • SALUD
Investigadores del Centro de Investigaciones en Química Biológica de Córdoba y del laboratorio de la Universidad Grenoble Alpes publicaron un estudio que revela una interacción inesperada entre la L Dopa y la arquitectura interna de las neuronas. La investigación, aceptada en una revista especializada francesa, muestra que la molécula se inserta en los microtúbulos, estructuras que actúan como rieles microscópicos para el transporte intracelular.
Cuando la L Dopa se incorpora, los microtúbulos pierden flexibilidad, dificultando su ingreso a las espinas dendríticas, que son las antenas receptoras donde se forman las sinapsis. Como consecuencia, las neuronas comienzan a perder espinas, lo que afecta la comunicación entre ellas y puede generar inestabilidad sináptica.
El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa caracterizada por temblores, rigidez y lentitud motora, causada por la pérdida progresiva de neuronas productoras de dopamina. La L Dopa, desarrollada en los años sesenta, ha sido el pilar terapéutico que permite restaurar funciones motoras. Sin embargo, su uso prolongado está asociado a disquinesias, fluctuaciones de respuesta y alteraciones cognitivas.
Los resultados del estudio sugieren que la incorporación estable de la L Dopa en los microtúbulos podría ser una de las causas estructurales de esos efectos adversos, ofreciendo una explicación biológica a los problemas observados tras años de tratamiento.
Los científicos realizaron ensayos bioquímicos en tubos de ensayo, ensamblando microtúbulos purificados enriquecidos con L Dopa. Este modelo artificial permitió observar que, una vez integrada, la L Dopa no es removida por las enzimas celulares, indicando que el cambio persiste en el tiempo.
Los hallazgos abren la posibilidad de desarrollar estrategias que protejan los microtúbulos o eviten la incorporación de la L Dopa en ellos. Entre las opciones se consideran compuestos que mantengan la plasticidad sináptica y tratamientos complementarios que reduzcan la vulnerabilidad neuronal al deterioro estructural.
Según los investigadores, aunque la L Dopa sigue siendo indispensable para controlar los síntomas motores, comprender su impacto estructural permite replantear su uso a largo plazo y buscar alternativas que minimicen los efectos secundarios.