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13/01/2026 23:07 • INTERNACIONALES • INTERNACIONALES
El 13 de enero de 2026, en la Estrada Comandante Celso del barrio Silvado, Maricá (Región Metropolitana de Río de Janeiro), una familia quedó fatalmente electrocutada al tocar un cable de alta tensión que estaba tirado en la calle. Las víctimas fueron identificadas como Júlia Lyandy Chagas, su pareja João Victor Vargas Ormond Gomes y su hijo de cuatro años, Brian Vargas.
Según la Policía Militar, Júlia practicaba el manejo de una moto cuando perdió el control y cayó sobre un cable de alta tensión que estaba partido pero aun conectado a la red eléctrica. La descarga eléctrica fue instantánea y mortal. João Victor intentó socorrer a su esposa, pero al acercarse también recibió una descarga letal. El niño, que había presenciado la caída de su madre, se acercó a sus padres y también fue alcanzado por la corriente, falleciendo en el mismo lugar.
Testigos aseguraron que la familia regresaba de una cascada cercana y estaba mojada, lo que incrementó la conductividad del cuerpo y la intensidad del choque eléctrico. La rápida intervención del Cuerpo de Bomberos de Maricá sólo pudo actuar después de que la empresa eléctrica ENEL cortara la energía.
Vecinos del barrio habían alertado a la compañía eléctrica días antes sobre la caída del cable, pero según la policía, no se tomó ninguna medida preventiva. La investigación ha sido asignada a la 82ª Delegación de Policía de Maricá, que busca determinar responsabilidades y si hubo negligencia en el mantenimiento de la infraestructura eléctrica.
Los cables de alta tensión transportan voltajes superiores a 10?kV y son esenciales para la distribución de energía a largas distancias. Cuando están dañados pero siguen energizados, representan un grave riesgo de electrocución, especialmente si entran en contacto con personas o con objetos conductores.
Para más información, consultar la nota original de TN.