Imago Noticias
Fallece Roberto 'Tito' Pereyra, histórico trompetista del cuarteto cordobés
River Plate busca a Román y un delantero tras rechazos a Andino y Carrizo
Tamara Bella niega affair con Luciano Castro y pide cortar el tema
Desaparece la niña de 6 años Jimena Saravia en Salta: intensas búsquedas en Las Vertientes
14/01/2026 09:13 • ATUALIDAD • ATUALIDAD
El 14 de enero de 2026 se publicó en la revista Nature un estudio liderado por la paleontóloga Susannah C. R. Maidment que, gracias a tecnologías de escaneo 3D, redefinió la clasificación de varios dinosaurios europeos. El análisis se centró en el cráneo del Ajkaceratops kozmai, un fósil descubierto en Hungría, cuya morfología –un pico en forma de gancho y un paladar abovedado– confirmó su pertenencia a los ceratopsidos, grupo caracterizado por sus prominentes cuernos y picos.
Durante décadas muchos restos europeos se etiquetaron como iguanodóntidos debido a similitudes superficiales y a la escasa calidad de conservación. La convergencia evolutiva entre ambos grupos había nublado la interpretación taxonómica. El uso de tomografía computarizada permitió observar estructuras internas del cráneo que antes eran invisibles, revelando rasgos distintivos de los ceratopsidos.
El estudio también revisó el fósil rumano Zalmoxes shqiperorum, rebautizándolo como Ferenceratops shqiperorum en homenaje al pionero austrohúngaro Franz Nopcsa, quien hace más de un siglo sugirió la existencia de linajes dinosaurios europeos únicos. Estas correcciones demuestran que la fauna del Cretácico tardío en Europa era mucho más diversa de lo que se creía.
El hallazgo contradice la teoría tradicional que consideraba a Europa una “isla” aislada durante el Cretácico. La presencia confirmada de ceratopsidos sugiere que el continente actuó como un corredor entre Asia y Norteamérica, facilitando la dispersión de especies mediante archipiélagos y puentes terrestres.
Los autores advierten que muchos fósiles almacenados en museos europeos podrían estar mal clasificados y que las técnicas modernas de escaneo abrirán una nueva era de revisión y reinterpretación. Como concluyen, “lo que creemos saber puede ser solo el primer borrador de la verdad”.
Para más información, consulte la publicación original en Infobae.