Desplazamiento del Cerro Hermitte obliga a evacuar a 90 familias en Comodoro Rivadavia
19/01/2026 18:03 • ACTUALIDAD • ACTUALIDAD
Un súbito deslizamiento del Cerro Hermitte, ocurrido en la madrugada del domingo 19 de enero de 2026, destruyó viviendas en los barrios Sismográfica y El Marquesado, dejando a más de 90 familias sin hogar y desencadenando la declaración de emergencia geológica y urbanística en la ciudad patagónica.
En los primeros minutos del domingo 19 de enero de 2026, el Cerro Hermitte, ubicado al oeste de Comodoro Rivadavia, sufrió un desplazamiento masivo que arrasó parte de los barrios Sismográfica y El Marquesado. El deslizamiento, que se produjo alrededor de las 00:15, provocó cortes de luz y de servicios básicos, mientras el suelo crujía y se formaban grietas en paredes y pisos.
Más de 90 familias fueron obligadas a abandonar sus hogares con apenas lo que llevaban al pecho: documentos, ropa y, en muchos casos, sus mascotas. El municipio activó un operativo de emergencia, instalando refugios temporales en el Club Talleres y el Hotel Deportivo.
La Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas, liderada por Fernando Ostoich, informó que el talud desplazado recorrió aproximadamente 1.500 metros, dejando gran parte de las viviendas inhabitables y dañando cañerías de gas y agua. El Consejo Deliberante declaró emergencia geológica y urbanística por 90 días, habilitando monitoreo permanente del terreno y la instalación de sensores de gas y agua por parte de Camuzzi y la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL).
Autoridades municipales, encabezadas por el intendente Othar Macharashvili y el secretario de Control Urbano Miguel Gómez, coordinaron la evacuación y el rescate de animales atrapados, con la ayuda de voluntarios de Defensa Civil. El Centro Barrial Laura Vicuña, gestionado por Cáritas Diocesana, también quedó afectado y deberá reubicarse.
El desplazamiento del Cerro Hermitte no fue un hecho inesperado. Un informe técnico del Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) de hace 24 años señalaba la presencia de materiales removidos naturalmente y el riesgo de movimientos de ladera en la zona. El estudio “Peligrosidad Geológica en el Barrio Sismográfica” recomendó evitar la expansión urbana sobre esa ladera y establecer sistemas de alarma y monitoreo permanente. Sin embargo, la urbanización continuó, incrementando la presión sobre el sustrato vulnerable.
Desde el primer deslizamiento registrado el 18 de diciembre, Defensa Civil mantuvo vigilancia diaria del terreno y de las redes de servicios. Se sellaron acuerdos con el SEGEMAR y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) para realizar estudios técnicos y monitoreo geológico continuo.
El futuro de los barrios afectados dependerá de los resultados de estos estudios y de la posible relocalización de las familias. Mientras tanto, la comunidad se apoya en gestos de solidaridad, como el rescate de mascotas, que simbolizan la resistencia ante la tragedia.