24/01/2026 08:24 • POLITICA • POLITICA
El documento de la National Security Strategy (ESN) presentado por la administración Trump en diciembre de 2025 marca un giro hacia el realismo nacionalista, reorientando los intereses de seguridad de Estados Unidos hacia el hemisferio occidental y alejándose del multilateralismo liberal que dominó la política exterior post?Guerra Fría.
En diciembre de 2025 la administración de Donald Trump entregó la National Security Strategy (ESN), una hoja de ruta que sintetiza la evolución de la política exterior estadounidense tras más de tres décadas de hegemonía liberal. El texto, analizado por Lisandro Sabanés y Alfredo López?Rita, muestra cómo la estrategia abandona la premisa de que el Estado?nación perdería relevancia frente a un orden transnacional, y vuelve a colocar al Estado?nación como eje central de la seguridad nacional.
Contexto histórico
Durante los años 1990 y 2000 la política exterior de EE.UU. se basó en el idealismo liberal: la expansión del orden democrático, la defensa de los derechos humanos y la intervención bajo la premisa de “imperialismo humanitario”. Este marco sustentó intervenciones en Yugoslavia, Ruanda, Irak y otras regiones, y coincidió con la consolidación de la UE y la integración de China en la OMC.
De la globalización al realismo
La globalización reveló sus límites, con crecientes desigualdades internas en Occidente y la incapacidad para garantizar estabilidad sistémica. La ilusión del "fin de la historia" cedió ante el retorno del realismo geopolítico y la lógica de esferas de influencia. La ESN de Trump formaliza este retorno, alineándose con la doctrina "America First" y con una visión crítica del liberalismo, calificado como "utópico" por el secretario de Guerra Pete Hegseth.
Prioridades de la nueva estrategia
La ESN establece que los intereses vitales de EE.UU. deberán priorizarse, concentrando recursos en áreas consideradas estratégicas. El documento sitúa al hemisferio occidental –América del Norte, Centroamérica, Sudamérica y el Caribe– como el centro de la seguridad nacional, reinterpretando la Doctrina Monroe como el "Corolario Trump". Se enfatiza la no intervención y la soberanía igualitaria, aunque bajo una óptica nacionalista.
Manifestaciones concretas
Ya se observan acciones alineadas con la ESN: reforzamiento naval en el Caribe y el Atlántico, operaciones contra el "narcoterrorismo", presión diplomática sobre gobiernos percibidos como adversarios y la operación "Resolución Absoluta" que llevó a la exfiltración del presidente venezolano Nicolás Maduro. Estas medidas buscan impedir la expansión de influencias extra?hemisféricas, especialmente de China, en la región.
Reacciones y críticas
El documento ha generado críticas tanto de la oposición demócrata como de algunos republicanos. Think tanks como Brookings y Stimson Center cuestionan la viabilidad del aislamiento, mientras figuras como John Bolton alertan sobre la falta de coherencia interna de la estrategia.
Implicaciones para Argentina y la región
La reorientación hacia el hemisferio occidental abre riesgos y oportunidades para Argentina. El país deberá definir una estrategia propia que combine defensa, integración territorial, comercio, inversiones y desarrollo tecnológico para no quedar relegado a un papel pasivo. La ESN también reconoce la necesidad de cooperar con gobiernos de perspectivas diferentes cuando conflijan intereses estratégicos.
Conclusión
La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Trump representa una transformación estructural: de la visión liberal de fin de la historia a un realismo nacionalista centrado en la fuerza y la soberanía. En palabras de Vegecio, "si vis pacem, para bellum"; la paz, según esta doctrina, se alcanzará mediante la demostración del poder.
Fuente original:
La Política Online.