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24/01/2026 19:05 • POLITICA • POLITICA
El 24 de enero de 2026 Irán elevó el nivel de alerta tras la masiva represión de manifestaciones que, según fuentes de derechos humanos, ha dejado entre 3.000 y 5.000 muertos y decenas de miles de detenidos. La comunidad internacional ha condenado la violencia, mientras que Estados Unidos ha enviado el portaaviones USS Abraham Lincoln y tres destructores, incrementando con aproximadamente 5.700 soldados la presencia militar en la zona.
Fuentes cercanas al régimen confirmaron que el ayatolá Ali Khamenei fue trasladado a un búnker subterráneo de alta seguridad en los alrededores de Teherán. El movimiento responde a la escalada de riesgos y al temor de un posible ataque militar estadounidense. El búnker está equipado con sistemas de comunicaciones, suministro de energía de emergencia y blindaje reforzado.
Un alto funcionario iraní, que habló bajo condición de anonimato, declaró a Reuters que cualquier acción militar contra Irán será considerada una "guerra total" y que el país responderá "de la manera más dura". El comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria, Majid Mousavi, señaló que los misiles balísticos iraníes están listos para actuar "sobre el terreno" y que el presidente Donald Trump recibirá una respuesta directa.
El general Mohammad Pakpour, jefe de la Guardia Revolucionaria, advirtió que el ejército está "con el dedo en el gatillo" y listo para cumplir órdenes del líder supremo. Por su parte, el jefe del estado mayor conjunto, Ali Abdollahi Aliabadi, afirmó que todas las bases e intereses estadounidenses en la región serían objetivos legítimos en caso de ataque.
El régimen reconoce oficialmente 3.117 muertos; organizaciones de derechos humanos estiman entre 4.900 y más de 5.000 fallecidos, mientras que algunos observadores comentan que la cifra real podría superar los 20.000. Los arrestos se contabilizan en más de 27.600 personas.
La situación coloca al Golfo Pérsico en el centro de una posible confrontación entre dos potencias nucleares. Washington reiteró que su despliegue busca presionar para frenar la violencia contra la población civil y evitar una escalada mayor.