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26/01/2026 02:08 • ECONOMIA • ECONOMIA
En la jornada de 26 de enero de 2026 el tipo de cambio oficial se mantuvo prácticamente plano dentro de la banda establecida por el Gobierno, que declara estar "listo para salir del cepo". Sin embargo, los analistas advierten que la ausencia de reservas suficientes mantiene el estrés cambiario a la vuelta de la esquina. El riesgo país, medido por el EMBI, llegó a tocar los 500 puntos, una señal de alta vulnerabilidad financiera.
Paralelamente, el mercado de obligaciones negociables (ON) experimenta un auge sin precedentes. Empresas como Pampa Energía colocaron en la mesa deuda a 12 años con una tasa del 7?%, mientras refinancian pasivos más costosos. La estrategia más popular entre los inversores consiste en combinar bonos de energía con corporativos para generar una "renta del mes", cobrándose cupones mensuales como si fueran alquileres, pero con mayor rentabilidad.
El atractivo radica en los rendimientos nominales cercanos al 8?%. No obstante, los expertos recomiendan cautela: es esencial vigilar la paridad del dólar, la liquidez del mercado y evitar comprar cualquier título solo porque ofrece un alto rendimiento. En carteras en pesos, los llamados "tamar + spread" generan rendimientos reales de dos dígitos, favorecidos por una inflación que muestra una ligera desaceleración.
La narrativa subyacente sugiere construir una cartera que cubra tres riesgos simultáneos: la tasa de interés, la inflación y el tipo de cambio. Mientras el Gobierno define su política cambiaria y la capacidad de acumular reservas sin incurrir en nueva deuda costosa, los inversores deben buscar instrumentos que ofrezcan protección frente a estos tres ejes.
El escenario combina un dólar estable pero dependiente de reservas, un riesgo país elevado y una creciente preferencia por las ON como vehículo de generación de ingresos. La clave para los argentinos será mantener una visión holística, sin dejarse seducir por rendimientos superficiales y monitorear de cerca los indicadores macroeconómicos.