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26/01/2026 13:10 • POLITICA • POLITICA
El sector inmobiliario porteño, motor económico que genera cientos de empleos y dinamiza zonas como la Avenida Libertador y Puerto Madero, atraviesa una etapa crítica. Desarrolladores denuncian que expedientes quedan paralizados hasta por un año, una situación “inconcebible” en tiempos de recesión.
Recientemente se aprobó el Nuevo Código Urbanístico (Ley 6776/24), que reorganiza la edificabilidad y prioriza mayores alturas, pero introduce excepciones que son clave para la rentabilidad de los proyectos. Esta normativa afecta directamente la oferta de vivienda y la transformación de la ciudad.
Karina Burijson, que había asumido la subsecretaría de Gestión Urbana en marzo de 2024 y luego la Secretaría de Desarrollo Urbano, salió del cargo bajo presión del sector inmobiliario. Su nombramiento había sido respaldado por la gestión de Jorge Macri en Vicente?López, donde impulsó un boom inmobiliario.
Agustina Olivero Majdalani, hija de Silvia Majdalani (ex número dos de la SIDE), asume el puesto con el apoyo de Ángel?Angelici, influyente dentro del entorno de Macri. Majdalani deja la presidencia de la Corporación Puerto?Madero, que pasó a manos de la Nación, y llega con la expectativa de «continuidad sin rupturas bruscas», según fuentes del mercado.
La Dirección, liderada por Cristina Giraud, es el verdadero centro de decisiones donde se evalúan pedidos de metros cuadrados extras, esenciales para la viabilidad económica de los proyectos. Giraud deberá coordinarse estrechamente con Majdalani en un área sensible para Puerto?Madero.
El cambio de gestión busca acelerar trámites que afectan desde torres en Palermo hasta reconversiones en el Microcentro. Sin embargo, el nuevo Código Urbanístico encarece el suelo y favorece a grandes "players", reduciendo la disponibilidad de terrenos y generando debate sobre especulación y preservación barrial.
Si bien el Gobierno porteño no ha confirmado oficialmente el relevo, fuentes cercanas indican que responde a la “bronca” del sector inmobiliario, esencial para equilibrar el presupuesto 2026. Vecinos y pequeños constructores esperan que se destraben obras sin comprometer la identidad urbana.
Artículo original: cemba.com.ar