Imago Noticias

Noticias con IA

Alimentos importados llenan góndolas argentinas con precios 15% más bajos

28/01/2026 09:05 • ECONOMIA • ECONOMIA

Imagen
Desde enero de 2026 los supermercados argentinos ven crecer la presencia de productos importados, algunos de marcas históricas que regresan al país y otros de bajo costo que superan en precio a los locales, generando presión a la industria nacional.

Un auge visible en las góndolas

El 28 de enero de 2026 se confirmó que la apertura del comercio exterior está transformando los anaqueles de los supermercados. En las grandes cadenas aparecen productos de Uruguay, Italia, Brasil, Alemania, Francia y Albania, a menudo señalizados con banderas extranjeras.

Marcas que vuelven al mercado

Entre los regresos más emblemáticos está la cooperativa uruguaya Conaprole, que vuelve a ofrecer manteca, dulce de leche y crema. En el segmento de los dulces reaparecen las clásicas galletitas danesas en lata azul, recordadas desde los años 90. También regresan marcas internacionales de café como Lavazza y Viaggio, y el chocolate Feastables, creado por el youtuber MrBeast.

Precios más atractivos

Los productos importados resultan entre 15% y 30% más baratos que sus equivalentes nacionales. Algunos ejemplos relevantes:

  • Atún de marcas ecuatorianas (Bulnez y Máxima) con precios inferiores a los del mercado local.
  • Fideos Pasta Bella de Albania a $1.498 frente a $1.800 de una marca argentina líder.
  • Puré de tomate italiano Mazza más económico que opciones nacionales similares.
  • Galletitas brasileñas con precios menores que las tradicionales argentinas.

Más variedad de productos frescos

El Mercado Central muestra una mayor oferta de frutas importadas: naranjas de España, manzanas de Chile y bananas de Ecuador. Las importaciones de carne, principalmente de Brasil, aumentaron notablemente durante 2025.

Reacciones de gobierno e industria

El Gobierno argumenta que la competencia de los importados ayuda a contener los precios y frenar la inflación. Por su parte, la industria alimentaria local denuncia una fuerte presión impositiva y costos logísticos que dificultan competir en igualdad de condiciones.