Imago Noticias
Conductores del choque en Pinamar dieron positivo a alcohol mientras Bastián sigue en la UCI
María Belén Ludueña responde con contundencia a críticas por su embarazo a los 40
Martín Salwe sorprendido y triste por el inesperado video con Nenu López y Grego Rosello
Dolores Galán reaparece en el Teatro?Colón junto a Mario?Pergolini
Fallece la turista Silvana Garibaldi tras golpearse la cabeza en la Cascada Frey de Bariloche
31/01/2026 14:08 • ECONOMIA • ECONOMIA
Según un relevamiento realizado por Néstor Roulet, productor, consultor y exsecretario de Agregado de Valor del gobierno de Mauricio Macri, la escasez de lluvias en la zona núcleo (norte bonaerense, sudeste cordobés y sur de Santa Fe) provocará una disminución de 8 millones de toneladas en la producción de maíz y 5,2 millones de toneladas en la de soja respecto a los pronósticos de diciembre de 2025.
Esta merma reducirá significativamente las exportaciones: el ingreso estimado del complejo soja pasará de US$15.600 millones a US$13.572 millones (pérdida de US$2.028 millones), y el del maíz de US$7.560 millones a US$6.120 millones (pérdida de US$1.440 millones). En total, se prevé una pérdida de divisas cercana a US$3.468 millones, redondeada a casi US$3.500 millones.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) informó que en enero la zona núcleo recibió solo el 35?% de la precipitación esperada, con una media de menos de 40?mm frente a los 110?mm50?% en su potencial de rendimiento.
Mientras la cosecha de trigo concluyó con un récord de 27,8 millones de toneladas sin afectar por sequía, los cultivos de soja y maíz siguen en desarrollo y son vulnerables a la falta de lluvias.
Los analistas esperan que una nueva franja de lluvias pueda llegar a mediados de la primera semana de febrero, pero la magnitud y distribución aún son inciertas. Sin un aporte hídrico suficiente, los productores podrían enfrentar una reducción del 15?20?% del rendimiento promedio de soja y maíz, lo que agravaría la pérdida de ingresos.
Ante este panorama, el sector agropecuario está evaluando medidas de mitigación, como la optimización del riego de precisión y la adaptación de calendarios de siembra para minimizar el riesgo de futuros déficits hídricos.
Las exportaciones agrícolas representan una de las principales fuentes de ingreso de divisas para Argentina. Una pérdida de casi US$3.500 millones impactará la balanza comercial, la disponibilidad de reservas internacionales y potencialmente la cotización del peso. El Gobierno y organismos reguladores seguirán de cerca la evolución climática y podrían considerar políticas de apoyo al sector para amortiguar el efecto económico.
Fuente: La Nación