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01/02/2026 03:07 • POLITICA • POLITICA
El artículo, publicado en El Nacional el 30 de enero de 2026 a la 1:25?am, lleva la firma de Javier Díaz Aguilera y se enmarca dentro de la sección de Opinión. El autor revisa la relación entre la Casa Blanca, encabezada por Donald Trump, y el gobierno interino venezolano liderado por Delcy?Rodríguez.
Según Díaz Aguilera, la administración Trump mantiene una política ambivalente: por un lado, el presidente elogia a Rodríguez como «maravillosa» y anuncia la reapertura del espacio aéreo comercial sobre Venezuela; por otro, el secretario de Estado, Marco?Rubio, advierte que la opción militar sigue sobre la mesa ante cualquier «traspaso de líneas rojas».
El columnista señala que las declaraciones de Delcy Rodríguez, que ha calificado como "vergonzoso" el agradecimiento de la opositora María?Corina?Machado a un supuesto bombardeo, reflejan una estrategia dictada por Washington. También se menciona que Rubio ha denunciado la presencia de actores como Rusia, China e Irán en territorio venezolano, subrayando el riesgo de suministrar drones al régimen chavista.
El autor advierte que, aunque la administración Trump parece interesada en revitalizar la industria petrolera venezolana –beneficio que también favorecería a compañías estadounidenses–, la ausencia de Estado de derecho y la permanencia de un gobierno interino dificultan cualquier avance sostenible.
Asimismo, se plantea que la presión sobre Delcy Rodríguez y la vigilancia de Rubio podrían formar parte de una «hoja de ruta» diseñada por Washington para garantizar una transición política que favorezca los intereses estratégicos de EE.?UU. En este escenario, la futura apertura de la embajada estadounidense en Caracas y el retorno de figuras opositoras como María?Corina?Machado quedarían supeditados a la aprobación de Washington.
La columna concluye que, mientras la administración Trump mantiene una postura dual de diplomacia blanda y amenazas latentes, la estabilidad política y económica de Venezuela depende de la capacidad del interinato para alinearse con los requisitos estadounidenses, sin los cuales la «operación de estabilización» podría fracasar.