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01/02/2026 08:04 • DEPORTES • DEPORTES
Hugo Saggioratto nació el 29 de enero de 1951 en Arequito, Santa Fe. Desde los 14 años entró en la cantera de Club Atlético Independiente y debutó en la reserva contra San Lorenzo. Cuatro temporadas después llegó al primer equipo, formando parte de la generación que conquistó tres Copas Libertadores (1972, 1973 y 1975), una Copa Intercontinental (1973) y una Copa Interamericana (1974).
Durante su paso por el "Rojo", Saggioratto acumuló 119 partidos y 10 goles. Fue testigo y protagonista de momentos históricos, como el debut de Ricardo Bochini el 25?de junio de 1972, cuando sustituyó al futuro ídolo en el segundo tiempo contra River Plate.
En sus 15 años de carrera, Saggioratto compartió vestuario con dos “monstruos” del fútbol argentino: Ricardo Bochini y Diego Armando Maradona. El exmediocampista recordó que Bochini tenía "una rapidez mental fantástica y era más creador que Maradona", mientras que Maradona poseía una potencia y gol?instinto únicos.
Una de sus anécdotas más recordadas ocurrió en Argentinos Juniors, cuando, al sustituir a Maradona, recibió la emblemática camiseta Nº?10 del "Diego" y, tras marcar dos goles, escuchó a la afición cantar "no hagan la ola, que es el hermano de Maradona".
Lesiones recurrentes en la cadera lo obligaron a colgar los botines en 1985, a los 33 años. Después de breves pasos por clubes como Belgrano de Córdoba, Unión de Santa Fe, All Boys y Vélez Sarsfield, volvió a su tierra natal en 1999 para alejarse de la inseguridad porteña y estar cerca de su familia.
Junto a un socio, fundó el bar Porto?Belo, ubicado en el centro de Arequito. Durante más de dos décadas ha atendido a vecinos y turistas, combinando la calidez del pueblo con recuerdos futbolísticos: en sus paredes se pueden ver camisetas, fotos y trofeos que relatan su paso por la élite del deporte.
Hoy Saggioratto reconoce que extraña el fútbol, pero valora haber encontrado paz en la vida cotidiana. "Estoy bien, me cuido, y aunque la cancha ya no sea mi día a día, sigo siendo un apasionado del deporte y, por supuesto, de Lionel?Messi", comentó en entrevista.
Su historia muestra cómo, tras compartir balones con íconos mundiales, un exjugador puede seguir siendo protagonista en su comunidad, sirviendo un mate y compartiendo su legado con la próxima generación.