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04/02/2026 11:15 • Economia
Según el informe preliminar del International Institute of Finance (IIF), los mercados emergentes recibieron ingresos netos de US$266?mil millones en 2025, cifra que supera la recuperación observada en diciembre, cuando las entradas alcanzaron US$36,7?mil millones. El repunte de diciembre estuvo liderado por la deuda, con US$29,4?mil millones en entradas, mientras que la renta variable se estabilizó en US$7,3?mil millones tras una fuerte contracción en noviembre.
El "carry trade" consiste en financiarse en una divisa con bajo costo (por lo general una moneda con tasas de interés reducidas) y reinvertir esos recursos en activos que ofrecen mayores rendimientos, como los bonos de mercados emergentes. En el contexto actual, los inversores premian la solidez de los balances y los marcos de política monetaria creíbles, más que el ritmo de crecimiento.
China mostró una salida neta de deuda de US$5,5?mil millones**, mientras que los demás emergentes absorbieron US$34,9?mil millones**.
Los analistas del IIF advierten que los flujos de cartera en 2026 seguirán premiando la solidez de los balances, la credibilidad de políticas macro y los mercados donde el carry trade esté reforzado. No se espera un “boom” generalizado; la asignación será selectiva y diferenciada, favoreciendo países con mayores rendimientos y marcos estables.
Este escenario es crucial para la estrategia del equipo económico liderado por Luis Caputo, que busca reincorporar deuda a los mercados voluntarios. La preferencia por bonos de alta calidad y la demanda sostenida pueden ofrecer condiciones atractivas para futuras colocaciones.
El retorno de capital a los mercados emergentes confirma que el carry trade sigue siendo el motor principal de la asignación de activos internacionales. Los inversores se muestran cautelosos pero optimistas, focalizando en países con balances robustos y políticas claras, lo que marcará el ritmo de los flujos en 2026.