Imago Noticias04/02/2026 20:06 • Politica
Según la Constitución de los Estados Unidos, la organización y supervisión de las elecciones corresponde a los gobiernos estatales y locales. El Congreso solo interviene en aspectos limitados, como la legislación federal sobre derechos de voto. En los últimos años, el expresidente Donald Trump ha cuestionado esa distribución de competencias, argumentando que el fraude electoral masivo –una acusación que nunca ha sido comprobada judicialmente– justifica una intervención federal.
El 3 de febrero de 2026, durante una aparición en el podcast de Dan?Bongino, Trump declaró: «Los republicanos deberían decir: ‘Queremos tomar el control’, tomar el control de la votación en al menos 15 lugares y nacionalizar la elección». No precisó qué jurisdicciones tenía en mente, pero reiteró que el objetivo era impedir lo que él califica como "corrupción" y "voto ilegal de inmigrantes".
La solicitud de Trump llega a pocos días del 28 de enero de 2026, cuando agentes del FBI ejecutaron una orden de registro en el Centro de Operaciones Electorales del condado de Fulton, Georgia. La investigación, motivada por sospechas de fraude en las elecciones presidenciales de 2020, resultó en la incautación de miles de boletas y registros. Según fuentes citadas por CNN, Trump mantuvo una breve conversación telefónica con agentes del FBI después del operativo, en la que les agradeció su trabajo.
Durante su segundo mandato, Trump firmó en marzo de 2025 un decreto que exigía identificación con foto al registrarse para votar en todo el país y que buscaba limitar el conteo de votos por correo recibidos después del día de la elección. Ese decreto ha sido parcialmente bloqueado por tribunales federales. Además, la Administración ha impulsado una redistribución de distritos a mitad de la década (mid?decade redistricting) en estados clave como Texas y Carolina del Norte, con la intención de favorecer al Partido Republicano en la Cámara de Representantes.
Las elecciones intermedias de noviembre de 2026 renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Los demócratas necesitan ganar tan solo tres distritos controlados por republicanos para obtener la mayoría en la Cámara. El llamado de Trump a "nacionalizar" el voto se interpreta como un intento de influir en ese escenario y evitar la pérdida de control del Congreso.
Varios legisladores republicanos y demócratas expresaron su preocupación. El senador demócrata Mark?Warner (Virginia) afirmó que el discurso de Trump no se refiere a 2020 sino a "lo que viene después". Expertos en ciencia política, como Brendan?Nyhan del Dartmouth College, advirtieron que esta retórica recuerda los eventos del 6?de?enero?2021, cuando una turba de seguidores de Trump asaltó el Capitolio.
El llamado de Trump a "nacionalizar" las elecciones representa un nuevo intento de reconfigurar el sistema electoral estadounidense bajo la premisa del fraude, sin pruebas sustanciales. La medida, de aplicarse, tendría profundas implicaciones para la autonomía de los estados y el equilibrio de poder en el Congreso en 2026.