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05/02/2026 03:05 • Politica
El 3 de febrero de 2026, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, presentó en la Cumbre Mundial de Gobiernos en Dubái un paquete de reformas que incluye la prohibición del acceso a redes sociales a menores de 16 años. La iniciativa forma parte de una política más amplia para actualizar la regulación de plataformas digitales y blindar a los niños frente a contenidos nocivos como pornografía, discurso de odio y desinformación.
Actualmente, la legislación española, alineada con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), permite el registro a partir de los 14 años. La nueva propuesta pretende modificar la Ley de Protección de los menores en entornos digitales, elevando el límite a 16 años y eliminando cualquier excepción por consentimiento parental. Las plataformas tendrían la obligación de implementar sistemas de verificación de edad eficientes, bajo sanciones penales para sus directivos en caso de incumplimiento.
El anuncio desencadenó una serie de respuestas virales. Elon Musk, propietario de X (antes Twitter), calificó a Sánchez de "tirano", "fascista" y "traidor al pueblo español", acompañando sus mensajes con emoticonos ofensivos. Musk también recordó la reciente polémica de su propia empresa sobre la función de generación de imágenes con IA y acusó al Gobierno de intentar crear un "Estado de vigilancia".
Un día después, Pavel Durov, fundador de Telegram, utilizó su canal de comunicación para denunciar la propuesta, argumentando que "amenaza las libertades en internet" y que España se encaminaba hacia un "estado de vigilancia bajo el pretexto de la protección". Durov reiteró su postura de defensa de la privacidad y la libertad de expresión, valores que ha promovido desde la creación de Telegram en 2013.
España se une a una tendencia creciente: en 2023, Australia se convirtió en el primer país del mundo en prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años. Francia, Reino Unido y varios estados miembros de la UE están discutiendo legislaciones similares bajo el marco de la Ley de Servicios Digitales (DSA), que impone mayores obligaciones a gigantes como Meta, X y TikTok.
Estas iniciativas buscan contrarrestar la exposición temprana a riesgos digitales y responsabilizar a las plataformas por el contenido que circula en sus servicios.
Si la ley se aprueba en el Parlamento, a partir de su entrada en vigor los menores de 16 años no podrán crear cuentas ni iniciar sesión en las plataformas señaladas, aunque los padres autoricen el uso. Las empresas deberán bloquear el acceso de forma automática y podrían enfrentar multas o procesos penales si no cumplen.
El proyecto ya está en trámite parlamentario y será objeto de debate en la Cámara de Diputados durante las próximas semanas. Mientras tanto, la sociedad civil, organizaciones de derechos digitales y los propios usuarios seguirán observando cómo evoluciona la confrontación entre reguladores y gigantes tecnológicos.