Imago NoticiasLos pilotos de F1 se convierten en cantantes frente al micrófono del team radio
Unión aplasta a Gimnasia de Mendoza con victoria 4-0 en el Apertura 2026
Soledad Pastorutti celebra 30 años en Cosquín 2026 con show bajo la lluvia y caravana final
Fiesta Nacional de la Confluencia 2026: Lit Killah, casa de regalo y 65 mil millones en turismo
05/02/2026 08:17 • Tecnologia
Un equipo internacional de científicos ha creado el modelo computacional más completo jamás realizado de la atmósfera de Júpiter. El proyecto, liderado por el postdoctoral Jeehyun Yang de la Universidad de Chicago y el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, combina química atmosférica y dinámica de fluidos para simular la distribución de gases y nubes desde los niveles más calientes hasta los más fríos del planeta.
Los resultados, publicados en The Planetary Science Journal, indican que Júpiter contiene aproximadamente una vez y media más oxígeno que el Sol. Esta cifra supera ampliamente estimaciones previas, que sugerían solo un tercio de esa cantidad. El oxígeno, presente mayormente bajo forma de agua en forma de vapor, es crucial para entender la historia de formación del planeta.
Según los autores, la abundancia de oxígeno apoya la hipótesis de que Júpiter se formó más allá de la "línea de nieve", la región del disco protoplanetario donde el agua y otros compuestos pueden existir como hielo. El hielo habría aportado grandes volúmenes de oxígeno durante la acumulación del planeta, explicando la concentración actual.
Anteriormente, los modelos estudian la química y la hidrodinámica por separado. Yang explica que “la química es importante, pero no incluye las gotas de agua ni el comportamiento de las nubes; la hidrodinámica por sí sola simplifica demasiado la química”. Uniendo ambos enfoques, el nuevo simulador muestra que la circulación vertical de gases es entre 35 y 40 veces más lenta de lo que se creía, lo que implica procesos que pueden tardar semanas en lugar de horas.
Si bien la sonda Galileo falló rápidamente al penetrar la atmósfera, la misión Juno ha permitido estudiar las capas superiores de Júpiter, confirmando la presencia de amoníaco, metano y monóxido de carbono. Sin embargo, la mayor incógnita sigue siendo la composición de las capas profundas, donde se concentra el oxígeno.
Entender la distribución de oxígeno en Júpiter ayuda a descifrar la historia del Sistema Solar, convirtiendo a los planetas en "cápsulas del tiempo" que conservan huellas químicas de su entorno de origen. Además, estos hallazgos pueden guiar la búsqueda de exoplanetas habitables, ya que la presencia de oxígeno es un indicador de procesos que podrían favorecer la vida.
Para más información, consulte la publicación original en DW y el artículo de Semana.