Imago Noticias06/02/2026 13:13 • Entretenimiento
El viernes 6 de febrero de 2026 la cantante estadounidense Taylor Swift estrenó el videoclip oficial de "Opalite", segundo sencillo de su duodécimo álbum de estudio The Life of a Showgirl. A diferencia de sus anteriores videos, Swift optó por publicar el material únicamente en los servicios de suscripción Spotify Premium y Apple Music, descartando la plataforma gratuita de YouTube.
La decisión se inscribe en la reciente política de Billboard, que a partir de enero de 2026 dejó de considerar los streams gratuitos de YouTube en el cálculo del Hot 100. Según la normativa, las reproducciones pagas o por suscripción reciben una ponderación más alta que aquellas financiadas con publicidad.
En respuesta, YouTube anunció que, a partir del 16 de enero de 2026, cesará el envío de datos a Billboard, lo que implica que las visualizaciones de la plataforma ya no influirán en los rankings oficiales de EE.?UU.
Los seguidores de Swift, conocidos como "Swifties", se dividieron. Gran parte manifestó su descontento por la imposibilidad de acceder al video sin suscripción, mientras que otros defendieron la estrategia como una forma de presionar a la industria para que reconozca el valor económico de los servicios pagos.
El video destaca numerosos cameos de personalidades del mundo del espectáculo, entre ellas Domhnall Gleeson, Greta?Lee, Cillian?Murphy y Lewis?Capaldi, todos ellos invitados al programa The Graham Norton Show donde surgió la idea del proyecto. La producción, rodada con estética años 90, está disponible exclusivamente para suscriptores de Spotify y Apple Music desde su estreno el 6?de?febrero.
El álbum The Life of a Showgirl debutó en octubre con 2,7?millones de copias vendidas en su primer día, superando a "25" de Adele y convirtiéndose en el disco más vendido en la historia del Billboard?200.
Si otros artistas de gran relevancia siguen el ejemplo de Swift, podríamos presenciar un giro hacia lanzamientos más exclusivos, favoreciendo plataformas de suscripción y reduciendo la dependencia de YouTube como vitrina principal. Este movimiento plantea un debate sobre el acceso democrático a la música frente a la rentabilidad de los creadores.
Fuente: El Litoral