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09/02/2026 11:05 • Politica
El presidente Javier Milei y el presidente francés Emmanuel Macron confirmaron el 9 de febrero de 2026 la compra de tres submarinos de la clase Scorpène y cuatro patrulleras oceánicas (OPV) tipo Gowind para la Prefectura Nacional. El valor total de la operación ronda los US$2.000 millones.
Los Scorpène son buques de propulsión diesel?eléctrica diseñados para misiones de guerra antisubmarina, ataque a superficie y vigilancia costera. Con una autonomía de más de 50 días y capacidad para lanzar torpedos y misiles de crucero, representan un salto tecnológico para la Armada argentina, que lleva inactiva su fuerza submarina desde el hundimiento del ARA?San?Juan en 2017.
Las cuatro OPV Gowind están destinadas a reforzar la seguridad marítima de la Prefectura, con capacidad para operar en alta mar, realizar misiones de interdicción y apoyo a operaciones humanitarias.
El contratista francés, antes conocido como DCNS, lideró el Ranking de Corrupción Militar de 2017 elaborado por el Fletcher School (Tufts University). Desde 1994 acumula denuncias por sobornos en Pakistán, Malasia, Brasil, India y otras naciones, incluido el escándalo “Lava Jato” vinculado a la venta de submarinos a Brasil. Estas acusaciones han generado críticas al elegir a Naval Group como proveedor, pese a que la empresa es mayoritariamente estatal (62?% del Estado francés) y cuenta con una participación del grupo Thales.
Las negociaciones iniciaron cuando la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, abogó por la adquisición directa de lanchas OPV a través de la emergencia de seguridad. Tras la elección de Mile?Milei, el tema quedó en pausa, para reactivarse en las últimas semanas cuando el presidente declaró ante la prensa extranjera que la decisión política ya estaba tomada.
El acuerdo supone una de las mayores inversiones defensivas de la historia reciente de Argentina, con implicaciones para la balanza comercial y la capacidad de endeudamiento del país. Además, la reactivación de la fuerza submarina es vista como un elemento clave para la soberanía marítima y la defensa de los recursos del sector pesquero.
Organizaciones de la sociedad civil y analistas de defensa han señalado la necesidad de mayor transparencia en la licitación y han pedido que se revisen los antecedentes de corrupción del astillero. Por su parte, el Ministerio de Defensa afirmó que dispone de los votos necesarios en el Congreso para aprobar la reforma laboral que acompañará la contratación.
Con la firma del acuerdo, Argentina espera recuperar la capacidad operativa de sus submarinos y fortalecer la vigilancia de sus aguas, mientras el debate sobre la ética del proveedor sigue abierto.