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12/02/2026 10:08 • Politica
En la madrugada del 12 de febrero de 2026, la Casa Rosada anunció que la reforma laboral contaría ahora con 28 cambios respecto a la versión inicial impulsada por el Ejecutivo. Entre los más relevantes:
Ante la sanción parcial en el Senado, la Confederación General del Trabajo (CGT) decidió manifestarse frente al Congreso de la Nación. La columna central, encabezada por Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo, estuvo presente menos de treinta minutos, retirándose antes de que la protesta se intensificara. Según declaraciones de dirigentes dialoguistas, la medida buscó evitar paralizaciones de 12, 24 o 48?horas que hubieran entorpecido el diálogo con el Gobierno.
La presencia efímera fue interpretada como un intento de contener a las facciones ultraopositoras que, según el dirigente de UOCRA Gerardo Martínez, podrían haber generado incidentes con piedras y cócteles molotov. La estrategia de “movilización limitada” pretendía demostrar rechazo sin comprometer la capacidad de acción del movimiento sindical.
Los cambios aprobados benefician directamente a la CGT al preservar los mecanismos de financiamiento que denominan “caja”. Sin embargo, varios dirigentes advierten que la reforma aún “quita derechos tanto individuales como colectivos a los trabajadores”, señalando riesgos en temas como indemnizaciones, banco de horas y vacaciones.
Andrés Rodríguez, secretario adjunto de la CGT (UPCN), afirmó que la reforma “realmente quita derechos” y que, a pesar de los ajustes favorables, la central rechaza totalmente el proyecto. La preocupación radica en que, si bien se salvó la financiación sindical, otros aspectos críticos para los empleados quedaron sin cambios.
La reforma laboral, presentada como una modernización del mercado de trabajo, pasa ahora al debate en la Cámara de Diputados. El oficialismo ha indicado que no aceptará nuevas modificaciones, lo que plantea un escenario de confrontación entre el Gobierno y el movimiento obrero.
Mientras tanto, la CGT mantiene la postura de “no dar ni un paso atrás”, a la espera de que la ciudadanía exija respuestas. La estrategia de movilizaciones puntuales podría repetirse si el proyecto avanza sin atender las demandas sindicales.
Fuente: Infobae