18/02/2026 00:15 • Internacionales
Una severa crisis energética paraliza los servicios de recolección de residuos en La Habana, donde solo 44 de 106 camiones operan. Mientras la basura se acumula en las calles, la minera canadiense Sherritt anunció la suspensión de sus operaciones tras tres décadas en la isla.
Una capital sumergida en residuos
Las calles de
La Habana se han convertido en un escenario desolador: montañas de bolsas plásticas, restos de comida, cartones y botellas se apilan en esquinas y avenidas, mientras la recolección de residuos permanece prácticamente paralizada por la
escasez de combustible.
Según informaron fuentes locales a Reuters y The Associated Press, la capital cubana cuenta actualmente con solo
44 camiones de basura operativos de un total de
106, una situación que impide atender las necesidades de más de
dos millones de habitantes.
El colapso del sistema de combustible
El régimen cubano ha implementado un estricto racionamiento de combustible a través de la plataforma digital
"Ticket", la única vía para que los conductores obtengan hasta
20 litros. La saturación del sistema es tal que miles de personas esperan semanas para conseguir un turno.
"Tengo el turno 7.000 y solo atienden a 50 autos diarios. No sé cuándo podré volver a llenar el tanque", relató un conductor afectado a medios locales.
En el mercado negro, el litro de combustible puede alcanzar los
6 dólares, un precio inalcanzable para la mayoría de la población. El gobierno suspendió la venta en moneda nacional y exigió el pago en
dólares para los pocos despachos disponibles.
Golpe económico: Sherritt suspende operaciones
En medio de esta crisis, la minera canadiense
Sherritt International anunció el
17 de febrero de 2026 que suspenderá sus operaciones en la
mina de níquel y cobalto de Moa, en la provincia de
Holguín, tras más de tres décadas de actividad en la isla.
Esta decisión representa un nuevo golpe para la economía cubana, ya que esta operación era una de las fuentes de ingresos más importantes para el régimen. La empresa atribuyó su salida al
bloqueo de combustible derivado de las sanciones estadounidenses.
Origen de la crisis energética
La crisis se desencadenó por la abrupta caída de los envíos petroleros desde
Venezuela y México, los principales proveedores de la isla. Ambas naciones redujeron o cancelaron los despachos tras amenazas de sanciones y aranceles impuestas desde
Estados Unidos.
Impacto en la vida cotidiana
Las consecuencias son visibles en todos los aspectos de la vida diaria:
- Transporte público con horarios reducidos
- Actividades laborales y escolares recortadas
- Eventos culturales suspendidos
- Algunas aerolíneas internacionales han cancelado vuelos
"Es imposible caminar sin esquivar los montones de basura. Hace días no pasa el camión", denunció un vecino del barrio Vedado.
Alerta sanitaria
La acumulación de residuos ha convertido los espacios públicos en focos de contaminación y proliferación de insectos. Expertos advierten que la situación podría derivar en una
emergencia humanitaria si no se restablece el suministro de combustible o se implementan medidas efectivas de gestión de residuos.
El problema no se limita a la capital: en otras provincias, vecinos reportan escenas similares y advierten sobre las consecuencias sanitarias, en un contexto donde ya existen carencias de alimentos, medicinas y servicios básicos.
Perspectivas
El régimen ha reconocido que no existen soluciones inmediatas. Mientras tanto, algunos residentes buscan entre los desechos materiales que puedan reutilizar o vender, en un escenario que refleja la profunda crisis que atraviesa la isla.
- Reuters
- The Associated Press
- AFP