18/02/2026 17:19 • Internacionales
El alcalde Zohran Mamdani presentó su presupuesto para 2027 con un déficit de 5.400 millones de dólares. Si la gobernadora Kathy Hochul no aprueba nuevos gravámenes sobre corporaciones y altos ingresos, los neoyorquinos enfrentarían un aumento del 9,5% en sus impuestos inmobiliarios.
Una decisión fiscal que afectaría a millones de neoyorquinos
El alcalde de Nueva York,
Zohran Mamdani, advirtió el
martes 18 de febrero de 2026 que podría verse obligado a aumentar el impuesto a la propiedad en un
9,5% si el gobierno estatal no aprueba nuevos gravámenes sobre las corporaciones y los contribuyentes de altos ingresos, según informó The Wall Street Journal.
Esta advertencia llegó al presentar su proyecto de presupuesto para el
año fiscal 2027, en el que el demócrata socialista insiste en que su preferencia sigue siendo gravar a los más ricos. Pero ante la resistencia de la gobernadora estatal,
Kathy Hochul, a avanzar en esa dirección, el presupuesto contempla la alternativa de una suba impositiva sobre la propiedad que generaría
3.700 millones de dólares.
El contexto del déficit presupuestario
La administración Mamdani había identificado inicialmente un bache fiscal de cerca de
12.000 millones de dólares, que tras los ajustes de ingresos y la contribución estatal se redujo a
5.400 millones de dólares a cubrir en dos años.
El plan también propone utilizar
1.200 millones de dólares de las reservas de la ciudad para cerrar la brecha fiscal. "No queremos tener que recurrir a medidas tan drásticas para equilibrar nuestro presupuesto", dijo Mamdani. "Pero, sin otra opción, nos veremos obligados a hacerlo."
Las promesas de campaña y el obstáculo político
Durante su campaña, el alcalde prometió financiar iniciativas como el
cuidado infantil gratuito y el
transporte público sin costo mediante impuestos a las grandes fortunas y corporaciones. Sin embargo, enfrenta un obstáculo político de peso: aumentar la carga fiscal sobre empresas y ciudadanos de altos ingresos requiere la aprobación de la legislatura estatal y de la gobernadora.
Kathy Hochul, demócrata que buscará la reelección este año, se ha opuesto sistemáticamente a subir impuestos. El lunes, la gobernadora anunció que el estado destinará
1.500 millones de dólares a la ciudad de Nueva York a lo largo de dos años para aliviar su situación financiera.
"He trabajado para llevar niveles de financiamiento sin precedentes a la ciudad porque la fortaleza de la ciudad afecta la fortaleza del estado", declaró Hochul en una conferencia de prensa.
El impacto de la medida propuesta
Una suba del impuesto a la propiedad afectaría a:
- Más de 3 millones de unidades residenciales
- Más de 100.000 edificios comerciales en toda la ciudad
El
impuesto a la propiedad es uno de los principales ingresos de las ciudades estadounidenses y se calcula sobre el valor catastral de los inmuebles. En Nueva York, este impuesto ya es considerado uno de los más altos del país.
Rechazo desde diferentes sectores
La propuesta generó rechazo en el propio Concejo Municipal. La presidenta del cuerpo,
Julie Menin, y la concejal
Linda Lee, presidenta del comité de finanzas, cuestionaron el plan en un comunicado conjunto.
"En un momento en que los neoyorquinos ya enfrentan una crisis de accesibilidad, recurrir a las reservas de emergencia y proponer aumentos significativos en el impuesto a la propiedad no debería estar sobre la mesa", sostuvieron.
La posición del Concejo es clave: Mamdani necesita su apoyo tanto para aprobar el presupuesto como para habilitar cualquier suba impositiva sobre la propiedad, un poder que la ciudad ejerce de manera independiente del gobierno estatal.
La postura del sector inmobiliario
Desde el sector privado, el
Real Estate Board of New York también se opuso firmemente. "Usar aumentos de impuestos de cualquier tipo, incluidos incrementos a un sistema de impuesto a la propiedad que ya es regresivo, para recaudar fondos o tapar agujeros presupuestarios, no es una opción válida", dijo
James Whelan, presidente de la organización.
Qué viene ahora
La gobernadora Hochul reconoció que la decisión final sobre el impuesto a la propiedad no le corresponde. "Eso es entre el Concejo Municipal y el alcalde. Es su prerrogativa contemplar esa opción", dijo, aclarando que ella no apoya la medida pero que su aprobación no depende de ella.
El presupuesto debe ser aprobado antes del inicio del año fiscal, lo que genera un plazo ajustado para las negociaciones entre el alcalde, el Concejo Municipal y el gobierno estatal.
Fuentes:
-
Infobae
- The Wall Street Journal