19/02/2026 14:04 • Politica
La Confederación General del Trabajo concreta su cuarto paro general contra el gobierno de Javier Milei con una medida de fuerza de 24 horas que finaliza a la medianoche. Transporte, bancos y administración pública se ven afectados mientras se debate la reforma laboral en Diputados.
Un nuevo paro general marca la agenda del jueves
La
Confederación General del Trabajo (CGT) lleva adelante este
jueves 19 de febrero de 2026 su
cuarto paro general contra la administración de Javier Milei. La medida de fuerza coincide con el tratamiento del proyecto de reforma laboral en la Cámara de Diputados, que comenzó a debatirse desde las
14 horas.
La conducción sindical, reunida en la sede de
Azopardo 802, decidió endurecer su posición frente al Gobierno con un cese de actividades que se extiende durante toda la jornada.
¿Hasta qué hora dura el paro?
El paro tiene una duración de
24 horas, por lo que la medida de fuerza
finalizará a la medianoche de este jueves 19 de febrero.
Jorge Sola, integrante de la conducción cegetista, ratificó los plazos durante una conferencia de prensa, remarcando la decisión de detener las actividades el mismo día del tratamiento legislativo.
Sectores adheridos y impacto en los servicios
El paro afecta múltiples sectores estratégicos. A continuación, el detalle de cómo se configura cada área:
Transporte público y cargas
La
Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) y la
Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (Ugatt) garantizan la parálisis en trenes, aviones y puertos.
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Subtes: La Ciudad de Buenos Aires no cuenta con servicio.
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Recolección de residuos, correo postal y transporte de cargas: Paralizados bajo el liderazgo de Hugo Moyano.
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Colectivos: La actividad depende de la confirmación final de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
Sistema bancario
Sergio Palazzo, titular de la
Asociación Bancaria, confirmó la adhesión total al paro.
No hay atención presencial en entidades públicas ni privadas. Los usuarios pueden operar únicamente a través de cajeros automáticos y homebanking.
Comercio y gastronomía
El
Sindicato de Empleados de Comercio y el gremio gastronómico que conduce Luis Barrionuevo sumaron su apoyo. La apertura de grandes centros comerciales queda supeditada a la disponibilidad de transporte para el traslado del personal.
Sistema de salud
El sector opera con
esquema de emergencia. Héctor Daer confirmó la adhesión del sector de Sanidad con mantenimiento de guardias mínimas en clínicas y hospitales. "Las guardias y las urgencias se autorregulan", explicó el dirigente.
Administración pública
Las oficinas nacionales y municipales reducen su operatividad al mínimo por la acción de la
Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la
Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN).
Rodolfo Aguiar, titular de ATE, convocó a una marcha independiente y cuestionó a la CGT por lo que denominó un "paro dominguero". El Gobierno anunció que se aplicará el
descuento del día de sueldo a los empleados ausentes.
¿Qué sectores NO adhieren al paro?
El sindicato que nuclea a los farmacéuticos resolvió no acatar la medida de fuerza. Marcelo Peretta, jefe del gremio, declaró que las
farmacias mantienen sus actividades habituales.
El dirigente manifestó su apoyo a ciertos artículos de la reforma, como los referidos a las vacaciones, el banco de horas y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
Contexto: ¿Qué es la reforma laboral?
La reforma laboral que se debate en Diputados propone modificaciones significativas en la legislación del trabajo argentino. Entre los puntos más relevantes se encuentran cambios en el régimen de licencias, la implementación del banco de horas y la creación del Fondo de Asistencia Laboral.
La CGT ha expresado su rechazo contundente a estas modificaciones, argumentando que afectan derechos adquiridos por los trabajadores.
Sin movilización oficial
A diferencia de otras medidas de fuerza, la protesta se desarrolla
sin movilización oficial de la central obrera. Sin embargo, algunos sectores estatales decidieron marchar por cuenta propia hacia el Congreso para expresar su descontento.
Fuente: LA NACION