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20/02/2026 14:32 • Salud
Un equipo internacional de investigadores, liderado por científicos de la Universidad de Harvard en colaboración con la Universidad de Pensilvania, ha logrado un avance revolucionario en el tratamiento de la diabetes: la creación de organoides de páncreas "cyborg" que integran nanoelectrónica flexible para monitorear y estimular en tiempo real la secreción de insulina y glucagón.
El término "cyborg" (organismo cibernético) se utiliza para describir organismos formados por materia viva y dispositivos electrónicos. En este caso, los organoides creados están formados por islotes pancreáticos derivados de células madre humanas, a los que se incorporó una malla ultrafina de cables conductores, más delgada que un cabello humano.
La diabetes tipo 1 afecta aproximadamente a 2 millones de estadounidenses (según datos de los CDC de 2021). Esta condición ocurre cuando el sistema inmunitario ataca por error los islotes pancreáticos, anulando su capacidad de producir insulina. Los trasplantes actuales son escasos y requieren inmunosupresores de por vida.
La tecnología permite medir y estimular la actividad eléctrica en las células alfa y beta de los islotes pancreáticos. Estas células son fundamentales para la regulación de la glucosa:
Jia Liu, profesor de Bioingeniería en Harvard, explicó: "Nuestro objetivo es construir dispositivos electrónicos que se integren al tejido vivo mientras crece". El sistema permite el seguimiento continuo de la maduración celular y su comunicación, procesando la respuesta ante variaciones de glucosa con una precisión sin precedentes.
Uno de los hallazgos más significativos fue la importancia de los ritmos circadianos en la maduración celular. Los investigadores introdujeron un ritmo natural de 24 horas en la actividad eléctrica, lo que impulsó la maduración de las células y su respuesta adecuada al azúcar.
Juan Álvarez, profesor adjunto de Biología Celular y del Desarrollo y uno de los investigadores principales, prevé dos aplicaciones principales:
"En el futuro, podríamos tener un sistema que funcione sin intervención humana", concluyó Álvarez, sugiriendo que la inteligencia artificial podría controlar estos sistemas automáticamente.
El estudio, publicado el 20 de febrero de 2026 en la prestigiosa revista Science, representa un avance significativo en el campo de la medicina regenerativa. Hasta ahora, el estudio de las células endocrinas enfrentaba limitaciones técnicas debido a su diminuto tamaño y a la dificultad para distinguir su actividad eléctrica.
La colaboración entre Harvard, la Universidad de Pensilvania y otros centros permitió, por primera vez, registrar la actividad eléctrica de células alfa y beta simultáneamente y diferenciar sus respuestas opuestas a los cambios de glucosa, utilizando herramientas informáticas inspiradas en la neurociencia.
Fuente: Universidad de Harvard, Universidad de Pensilvania | Publicado en Science, 20 de febrero de 2026