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22/02/2026 19:15 • Internacionales
Una tormenta invernal de gran magnitud se abate sobre el noreste de Estados Unidos, obligando a las autoridades a declarar estados de emergencia en Nueva York, Nueva Jersey y Filadelfia. El fenómeno, que se intensificará como una bomba ciclónica, tiene bajo alerta a más de 56 millones de personas, con 14 millones solo en Nueva York bajo advertencia de ventisca, la primera en nueve años.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró el estado de emergencia en 22 de los 62 condados desde la mañana del domingo. En Nueva Jersey, la gobernadora Mikie Sherrill firmó la declaración estatal a partir del mediodía del domingo, mientras que en Filadelfia la alcaldesa Cherelle Parker activó una emergencia local por nieve que comenzará el domingo por la tarde.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, advirtió que las condiciones podrían ser peores que las de la tormenta del mes pasado y anunció un toque de queda temporal desde las 21:00 del domingo hasta el mediodía del lunes. Las autoridades municipales han traído equipos externos de limpieza de nieve y sumado cuadrillas adicionales.
Se han desplegado 100 miembros de la Guardia Nacional en Nueva York para asistir en las operaciones de emergencia. Más de 40 centros de calefacción abrirán en la ciudad y los equipos de asistencia intensificarán los esfuerzos para ayudar a las personas sin hogar.
El término "bomba ciclónica" se refiere a una tormenta que se intensifica rápidamente, con una caída de al menos 24 milibares en la presión atmosférica en 24 horas. Este fenómeno genera vientos destructivos y nevadas intensas que pueden paralizar ciudades enteras durante días.
Para que técnicamente se considere una ventisca, se requieren vientos sostenidos o ráfagas de al menos 56 km/h y visibilidad de 400 metros o menos durante 3 horas consecutivas. Este tipo de condiciones son poco frecuentes y solo se dan en las tormentas invernales más potentes.
Nueva York ha enfrentado tormentas históricas que marcaron la memoria colectiva de la ciudad:
La tormenta de enero de 2026 ya había cubierto Central Park con cerca de 28 centímetros, pero la actual se prevé significativamente más peligrosa por la combinación de nevadas intensas y ráfagas huracanadas.