Imago Noticias
San Luis inicia el ciclo lectivo 2026 con 61 escuelas renovadas y fuertes beneficios educativos
Juez cita a indagatoria a Claudio Tapia y directivos de AFA por $19.353 millones
Milei cita a Hayek en polémico tuit sobre fascismo y comunismo
Los F-16 Fighting Falcon despegan en Argentina: hito histórico para la Fuerza Aérea
NASA asegura total apoyo para resolver problemas de helio en Artemis II
24/02/2026 02:10 • Economia
El Ministerio de Economía, conducido por Luis Caputo, sorprendió al mercado financiero con una movida estratégica que podría marcar un cambio de rumbo en la política monetaria del Gobierno. En la licitación de títulos públicos programada para este miércoles, el Tesoro incluyó por primera vez un bono en dólares al 6% anual con vencimiento en octubre de 2027, con el objetivo de captar hasta USD 2.000 millones para afrontar los pagos de julio a bonistas privados.
La novedad no termina ahí: por primera vez desde noviembre de 2024 (con excepción de una licitación extraordinaria para bancos), no se ofrecerán Lecaps (Letras del Tesoro a tasa fija en pesos), lo que genera especulación sobre un posible relajamiento del sesgo contractivo que ha caracterizado la política monetaria del primer trimestre de 2026.
La semana pasada las tasas de interés mostraron una volatilidad significativa. La tasa de Caución a un día y la Repo subieron desde el 34%-35% TNA hasta situarse alrededor del 40% TNA, según datos del mercado financiero consultados por Ámbito.
Para entender el contexto: la TNA (Tasa Nominal Anual) es el porcentaje de interés que se paga por un préstamo o se recibe por una inversión durante un año, sin considerar la capitalización de intereses. Es la tasa base que se utiliza para comparar diferentes instrumentos financieros.
"La volatilidad de las tasas se mantiene altísima y el Gobierno hace poco y nada al respecto, de lo que uno deduce que se siente cómodo con el funcionamiento actual del régimen", señaló uno de los informes más leídos de la city porteña.
| Indicador | Diciembre 2025 | Febrero 2026 | Variación |
|---|---|---|---|
| Tasa SIMU (operaciones simultáneas) | 20% TNA | 27,4% TNA | +740 pb |
| TAMAR (tasa activa de mercado) | 27,5% TNA | 31,7% TNA | +420 pb |
| Adelantos en cuenta corriente | ~38,9% TNA | 44,1% TNA | +525 pb |
El funcionamiento del mercado monetario argentino desde comienzos de 2026 se basa en una coordinación entre el Banco Central (BCRA) y el Tesoro Nacional. El mecanismo funciona de la siguiente manera:
Según datos del BCRA, la base monetaria se contrajo $2 billones en lo que va del año (datos hasta el 13 de febrero). El 13 de febrero, fecha de liquidación de la última licitación, salieron de circulación $1,5 billones.
En números concretos, el BCRA expandió la base en $2,43 billones por compras de divisas, pero la absorción por compras del Tesoro al BCRA sumó $5,17 billones, explicados fundamentalmente por:
Se denomina sesgo contractivo a una política monetaria orientada a reducir la cantidad de dinero en circulación en la economía. El objetivo principal es controlar la inflación y sostener el tipo de cambio, aunque tiene como contrapartida un encarecimiento del crédito y una presión sobre la actividad económica.
En el caso argentino, este esquema respondió a la necesidad de absorber la expansión estacional de fin de año y priorizar la desinflación en un contexto de tasas de inflación aún elevadas.
La inclusión de un bono en dólares en la licitación representa un cambio significativo. El título ofrecerá intereses mensuales y capital íntegro al vencimiento en octubre de 2027, con un precio que será determinado en la subasta.
"Esto puede ser un cambio en la estrategia. El Gobierno ahora incorpora colocación de bonos en dólares y si eso tiene éxito se achica la necesidad del Tesoro de tener que comprar divisas al BCRA, por lo que podría relajar la política contractiva para descomprimir la presión sobre las tasas", explicó Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras.
Para Matías De Luca, jefe de Research y Estrategia de Parkeet Capital, "el mensaje implícito es claro: el Gobierno quiere que el riesgo país baje antes de volver a emitir en el exterior". Los depósitos en dólares se encuentran en máximos históricos y los bonos soberanos muestran una probabilidad implícita de default inferior al 5%, según los análisis de mercado.
El BCRA acumula 34 jornadas consecutivas de compras de divisas, totalizando USD 2.500 millones en lo que va de 2026. Las reservas internacionales alcanzaron USD 46.261 millones, su nivel más alto desde agosto de 2021.
El dólar mayorista se ubica en $1.370,50, a solo 16,8% del techo de bandas ($1.600,66), mientras que el dólar MEP perforó los $1.400 por primera vez en seis meses.
Vencimientos a refinanciar: $7,2 billones
Instrumentos ofrecidos:
Sin Lecaps (tasa fija en pesos) por primera vez desde noviembre 2024
La estrategia de absorción monetaria tiene consecuencias directas sobre el crédito al sector privado. Los adelantos en cuenta corriente promediaron 44,1% TNA en enero y 40,2% al 13 de febrero, mientras que el crédito al consumo acumula seis meses sin crecimiento.
"Comprendemos que el Gobierno quiera darle un sesgo contractivo a la política monetaria bajo la lógica de que lo más importante es bajar la inflación, pero una cosa es que las tasas sean altas y otra cosa es que sean tan volátiles", advirtieron desde la consultora 1816.
El IERAL (Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana) aportó un matiz importante: "La demanda especulativa de pesos, de la cual el stock de depósitos a plazo fijo privados nos puede servir de proxy, se recuperó fuerte durante enero, al punto de que la caída del M2 fue bastante menor que la del M1".
El M1 (medio de pago más líquido) y el M2 (M1 más depósitos a plazo) son indicadores de la masa monetaria. La menor caída del M2 respecto al M1 indica que los agentes económicos están manteniendo pesos en instrumentos con rendimiento, a pesar del contexto de incertidumbre.
Los analistas consultados coinciden en que el menú de instrumentos ofrecido por el Tesoro sugiere una intención de renovar los vencimientos sin generar mayores excedentes, con un perfil menos contractivo que el observado previamente.
"Antes el Tesoro venía proyectando la demanda de pesos y cuántos podían sobrar, y los absorbía anticipadamente. Ahora, a juzgar por el menú ofrecido, el nivel del tipo de cambio y las tasas, la intención sería renovar los vencimientos sin generar mayores excedentes", analizó De Luca.
El cambio también se refleja en los plazos: mientras que en noviembre y diciembre el tramo más corto era a 90 días, en enero se ofrecieron plazos de 45 días cuando se buscaba absorber más pesos, y ahora se vuelve a estirar la duración con vencimientos al 15 de mayo.
La semana clave se presenta con tres frentes de prueba: la licitación del Tesoro, el tratamiento de la reforma laboral en el Senado (viernes 27/02), y la continuidad de las compras de divisas del BCRA en un contexto donde el dólar se acerca al mínimo de la banda de flotación.