27/02/2026 12:12 - Economia
El carry trade es una estrategia financiera que consiste en vender dólares para posicionarse en instrumentos en pesos que pagan tasas de interés atractivas, con la expectativa de que el tipo de cambio avance menos que esa tasa (o incluso caiga). Luego, al vencimiento, se recompran dólares, obteniendo una ganancia medida en la moneda extranjera. En Argentina, esta operación se ha convertido en una de las apuestas más populares del mercado financiero por los rendimientos que ofrece.
La combinación de un dólar oficial planchado (incluso en tendencia bajista) con tasas de interés que rondan entre el 2,5% y 2,7% mensual generó ganancias extraordinarias para quienes aplicaron esta estrategia. Según análisis de mercado, en el último mes el carry trade dejó ganancias de entre 6% y 8% en dólares, casi el doble de lo que rinden los bonos del Tesoro de Estados Unidos durante todo un año.
Un inversor que el 12-13 de enero vendió u$s1.000 para colocar los pesos en letras o bonos del Tesoro, y entre el 12-13 de febrero vendió el instrumento para volver a comprar dólares, quedó con entre u$s1.060 y u$s1.080. Es decir, obtuvo entre 6% y 8% de ganancia en dólares en apenas un mes.
El dólar mayorista llegó a $1.376, su nivel más bajo desde noviembre. El tipo de cambio se encuentra 14-16% por debajo del techo de la banda de flotación ($1.605 aproximadamente). El BCRA acumula compras por u$s2.412 millones en 2026, con 36 días consecutivos comprando divisas.
Sin embargo, el carry trade comienza a generar dudas. Federico Hillar, analista de Finanzas con Gabriel, explica que "la compresión de la curva llevó a que todos los activos estén rindiendo por menos de 2,6% TEM (tasa efectiva mensual)". Esto significa que prácticamente se igualan los niveles de inflación actual.
"La baja en las tasas nominales y la mayor liquidez de pesos en el sistema repercutió en la suba del dólar en el mercado spot, que supera los $1.420", añadió Hillar. Con estos movimientos del tipo de cambio, "se absorbe un mes mínimo de tasa fija".
Cuanto más lejos esté el tipo de cambio del techo de la banda, tiene más espacio para subir sin romper el esquema. El dólar está 14-16% por debajo del límite superior, lo que significa que podría subir $100 o más y mantenerse dentro de la banda, borrando las ganancias del carry trade.
| Experto | Posición | Argumento |
|---|---|---|
| Leonardo Anzalone (CEPEC) | Más selectivo | "El negocio ya no es tan lineal como cuando tenías tasa alta en pesos y tipo de cambio planchado". Recomienda carry de muy corto plazo con más riesgo. |
| Federico Hillar | Táctico | "El carry puede ser atractivo para perfiles más dinámicos con horizonte de mediano plazo". Para inversores conservadores perdió previsibilidad. |
| Alejandro Bianchi | Optimista | "Con tasas reales positivas del 16% anual sigue siendo atractivo, máxime considerando el fuerte influjo de dólares de la cosecha". |
| Piedad Ortiz | Cauteloso | "El riesgo/retorno se achica gradualmente. El mayor riesgo vendría en el período post cosecha gruesa" (después de mayo-junio). |
Un elemento clave en el análisis es la temporada de liquidación de la cosecha agrícola. La expectativa de mayores ingresos de divisas por exportaciones de granos presiona a la baja el tipo de cambio y refuerza la ecuación del carry trade. Sin embargo, este efecto tiene fecha de vencimiento: después de mayo o junio, cuando se diluya el impacto de la cosecha, la dinámica podría cambiar.
En síntesis, en 2026 el carry trade no desaparece, pero deja de ser una apuesta estructural para convertirse en una decisión selectiva y oportunista. Ya no es suficiente con "vender dólares y hacer tasa": ahora el resultado depende mucho más del timing y de la gestión del riesgo cambiario. Para quienes estén dispuestos a monitorear el mercado permanentemente y aceptar cierta volatilidad, la estrategia sigue ofreciendo rendimientos atractivos. Para inversores conservadores, la pérdida de previsibilidad exige mayor cautela.
Analistas recomiendan monitorear de cerca: 1) El nivel del dólar respecto al techo de banda, 2) Las licitaciones del Tesoro y las tasas que convalidan, 3) La evolución de la inflación, y 4) El flujo de divisas de la cosecha agrícola. Un cambio en cualquiera de estas variables puede alterar rápidamente la ecuación riesgo-retorno.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones