01/03/2026 22:32 - Salud
El aumento de casos de resfriado común asociado a las variaciones climáticas ha puesto el foco en la importancia de actuar rápidamente ante los primeros síntomas. Según la doctora Lucy Hooper, médica general y cofundadora de Coyne Medical, intervenir de inmediato puede reducir tanto la duración como la intensidad del cuadro clínico.
Las recomendaciones están avaladas por estudios de la Universidad de Harvard, la Asociación Médica Estadounidense y la Organización Mundial de la Salud, y se basan en evidencia médica reconocida.
Dormir al menos siete horas cada noche es fundamental para el buen funcionamiento del sistema inmunitario. Cuando las vías respiratorias se infectan, el cuerpo libera citocinas, responsables del cansancio y la fatiga. El descanso adecuado permite al organismo concentrar sus recursos en combatir la infección.
Incrementar el consumo de agua y otros líquidos fortalece las defensas naturales. Una hidratación adecuada ayuda a mantener la mucosa respiratoria hidratada y previene la acumulación de moco. Harvard Health Publishing subraya que mantener el cuerpo bien hidratado es esencial para la recuperación.
Puede acortar la duración del resfriado si se consume regularmente. Hooper recomienda entre 1 y 2 gramos diarios para reducir síntomas. La Universidad de Harvard y la Sociedad Española de Medicina Familiar avalan su uso preventivo y terapéutico.
Garantizar la ingesta de vitamina D refuerza el sistema inmunitario, especialmente en épocas de variación climática. Se recomienda al menos 10 microgramos diarios. La Sociedad Española de Inmunología respalda su papel preventivo en infecciones respiratorias.
El zinc está indicado en adultos al inicio del resfriado. Hooper aconseja 75 mg diarios durante las primeras 24 horas. Importante: está contraindicado en menores, embarazadas o personas con enfermedad renal. La Asociación Médica Estadounidense reconoce su utilidad bajo supervisión médica.
Lavarse las manos con frecuencia es fundamental para evitar la propagación del virus. La OMS y la Asociación Médica Estadounidense insisten en este hábito, especialmente tras toser, estornudar o sonarse la nariz.
Reducir el estrés favorece la recuperación, ya que el sistema inmunitario es sensible a la presión. Técnicas como la meditación o actividades relajantes ayudan a mejorar la respuesta inmunológica, según la Universidad de Harvard.
Vigilar los síntomas permite actuar a tiempo si empeoran. Hooper aconseja consultar a un médico si persisten más de una o dos semanas o aparecen dificultad para respirar, dolor en el pecho o fiebre persistente.
Se recomienda buscar atención médica urgente si las molestias persisten por más de dos semanas o si aparecen:
Las complicaciones más frecuentes del resfriado común incluyen sinusitis, infecciones de oído y neumonía. Identificar los signos de alarma permite recibir tratamiento adecuado y prevenir riesgos adicionales.
El estrés crónico puede debilitar el sistema inmunitario, dificultando la capacidad del organismo para combatir infecciones. Aplicar técnicas de manejo del estrés, como la meditación, la actividad física moderada o momentos de ocio, ayuda a mejorar la respuesta inmunitaria.
Fuente: Infobae, basado en Women's Health y declaraciones de la Dra. Lucy Hooper
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones