02/03/2026 14:37 - Internacionales
El 2 de marzo de 1998, Natascha Kampusch, una niña de tan solo 10 años, caminaba por la calle Melangasse del distrito vienés de Donaustadt hacia su escuela. Era la primera vez que su madre le permitía ir sola. Ese pequeño gesto de independencia se convirtió en el comienzo de una pesadilla que duraría 3096 días.
Un hombre interceptó a Natascha y la subió a la fuerza a una camioneta blanca. Un niño de 12 años, único testigo, pudo describir el vehículo y parte de la patente. La policía austriaca identificó 776 propietarios de camionetas similares en la zona. Uno de ellos era Wolfgang Priklopil, un técnico en comunicaciones de 36 años sin antecedentes penales.
El error fatal: Los investigadores lo descartaron por su apariencia amable y cooperativa. "Era convincente, no había motivos para dudar de su versión", declaró años más tarde uno de los policías.
Priklopil encerró a Natascha en un refugio antiaéreo construido por su abuelo durante la Segunda Guerra Mundial. Las dimensiones eran diminutas:
| Fecha secuestro: | 2 de marzo de 1998 |
| Fecha fuga: | 23 de agosto de 2006 |
| Tiempo cautiva: | 8 años, 5 meses, 21 días |
| Total de días: | 3096 días |
| Edad al escapar: | 18 años |
Durante los primeros meses, Natascha permaneció encerrada sin salir ni una vez. Priklopil alternaba entre dos personalidades: a veces le regalaba objetos, otras la golpeaba y humillaba. La violaba sistemáticamente y la obligaba a realizar tareas domésticas desnuda y mirando hacia el suelo.
"'Soy tu rey y tú eres mi esclava. Siempre quise tener una esclava', me explicaba. Hablaba a menudo y con admiración de Hitler".
Las torturas incluían sumergirle la cabeza en agua hasta perder la consciencia, raparla, mantenerla encadenada y dejarla días sin comida. La amenaza constante era matar a toda su familia si intentaba escapar.
Con el tiempo, Priklopil relajó la vigilancia. Esa tarde, mientras Natascha limpiaba el auto en el jardín, el teléfono sonó. El secuestrador cometió el error de ir a atenderlo. Ella corrió inmediatamente.
Desesperada, golpeó la puerta de una casa. Una mujer de 71 años le abrió y escuchó las palabras que marcarían el final del cautiverio:
"Soy Natascha Kampusch, llame a la policía"
El auto policial llegó a la 1:04 de la tarde. Su identidad fue confirmada mediante pruebas de ADN y una cicatriz que su madre había descrito ocho años antes.
Cuando Priklopil descubrió la fuga, salió a buscarla. Al comprender que la policía lo iba a detener, se suicidó arrojándose al paso de un tren.
Antes de morir, llamó a un amigo y confesó todo el secuestro en menos de dos minutos.
Natascha enfrentó exposición mediática no deseada y acoso en redes sociales. Decidió contar su historia en primera persona.
Escribió dos libros: "3096 días" (2010) y "10 años de libertad" (2016). Donó 300.000 euros de una entrevista a víctimas de violencia de género en México y África.
"Me acuerdo de lo sucedido durante todos aquellos años, pero no hago uso de esos recuerdos. Están almacenados en un archivo de mi mente, pero no me controlan. No estoy traumatizada."
Natascha Kampusch transformó su trauma en una voz de esperanza para otras víctimas de violencia y secuestro. Su historia es un testimonio de la fuerza humana para sobrevivir y reconstruir una vida.
Fuente: Infobae
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones