05/03/2026 15:50 - Salud
El hígado graso no alcoholicó, conocido médicamente como MASLD (Metabolic Dysfunction-Associated Steatotic Liver Disease), es una condición en la que se acumula grasa en las células hepáticas de personas que no consumen cantidades significativas de alcohol. Según estudios recientes publicados en el Journal of Hepatology, esta afección afecta a 1 de cada 4 personas, convirtiéndose en una de las enfermedades hepáticas más prevalentes del mundo.
En Argentina, el 60% de los casos de demencia podrían prevenirse vs 45% a nivel mundial. El hígado graso está íntimamente relacionado con enfermedades metabólicas como diabetes tipo 2, obesidad y síndrome metabólico, que también incrementan el riesgo de deterioro cognitivo.
Lo más preocupante es que progresa silenciosamente durante años. Sin tratamiento adecuado, puede evolucionar a esteatosis esteatohepatitis, fibrosis, cirrosis e incluso cáncer de hígado.
El mayor desafío del hígado graso es que raramente presenta síntomas en sus etapas iniciales. Sin embargo, algunos signos de alerta incluyen:
La dieta juega un papel fundamental en el manejo del hígado graso. Según la Dra. Blanca C. Lizaola-Mayo de la Mayo Clinic, ciertos alimentos pueden acelerar la progresión de la enfermedad.
| Alimento | Razón para evitarlo | Alternativa saludable |
|---|---|---|
| Grasas saturadas | Aumentan acumulación de grasa hepática | Aceite de oliva, aguacate |
| Quesos grasos | Alto contenido de grasa saturada | Quesos bajos en grasa |
| Azúcares refinados | Promueven resistencia a la insulina | Frutas frescas |
| Bebidas azucaradas | Favorecen esteatosis hepática | Agua, té sin azúcar |
| Alcohol | Daño hepático directo | Eliminar completamente |
| Ultraprocesados | Contienen grasas trans y aditivos | Alimentos frescos |
Si bien los lácteos aportan calcio y proteínas, los quesos grasos como el cheddar, el parmesano y los quesos crema deben consumirse con moderación extrema. Optá por quesos descremados o yogur natural.
La buena noticia es que ciertos alimentos pueden ayudar a revertir o frenar la acumulación de grasa hepática.
Los estudios del Journal of Hepatology confirman que 2-3 tazas diarias reducen el riesgo de fibrosis hepática. El café debe ser negro y sin endulzantes.
Nueces, almendras y avellanas aportan grasas saludables y antioxidantes. Los pacientes con hígado graso pueden incorporarlos moderadamente.
Brócoli, espinacas, acelgas y vegetales de hoja verde son fundamentales. Contienen compuestos que favorecen la detoxificación hepática.
Las personas con mayor riesgo de desarrollar hígado graso incluyen:
Los Institutos Nacionales de Salud recomiendan: perder peso gradualmente (no más de 1-2 kg por semana), evitar el alcohol, seguir una dieta mediterránea, realizar actividad física regular y controlar diabetes e hipertensión.
La buena noticia es que el hígado graso en sus etapas iniciales es completamente reversible con cambios en el estilo de vida. El NIH recomienda un enfoque integral:
Si presentás fatiga persistente, dolor abdominal inexplicable, o tenés factores de riesgo como obesidad o diabetes, consultá a un hepatólogo o gastroenterólogo. La detección temprana es clave para evitar complicaciones.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones