06/03/2026 14:11 - Salud
Millones de personas gastan dinero en productos que la ciencia no respalda, mientras ignoran las estrategias que realmente protegen el corazón.
Si usted es como la mayoría de las personas, probablemente tome al menos algún tipo de vitamina, mineral u otro suplemento dietario. Pero cuando se trata de proteger el corazón, la ciencia tiene un mensaje claro: la inmensa mayoría de estos productos no hacen lo que prometen.
En su declaración científica más reciente, la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) concluyó que no existe suficiente evidencia para respaldar el uso de ningún suplemento para prevenir enfermedades cardiovasculares.
Es probablemente el suplemento cardiovascular más estudiado y uno de los más vendidos. Sin embargo, los resultados son desalentadores:
Este potente antioxidante parecía prometedor en estudios preliminares, pero existen solo unos pocos estudios muy pequeños sobre su uso para la prevención o tratamiento de enfermedades cardíacas, lo que hace imposible extraer conclusiones significativas, según Ann Marie Navar, cardióloga preventiva del Centro Médico de la Universidad de Texas Southwestern.
Aunque algunas investigaciones muestran que puede reducir ligeramente la presión arterial, el efecto no es clínicamente significativo. Peor aún:
Se promociona como "estatina natural" porque contiene monacolina K (similar a la lovastatina). Sin embargo:
Esta fibra soluble es el único suplemento que mostró beneficios moderados consistentes:
La Ley de Salud y Educación sobre Suplementos Dietéticos (DSHEA) de 1994 creó un vacío legal que las empresas explotan constantemente:
Afirmar que un suplemento cura, trata o previene enfermedades específicas.
Hacer afirmaciones amplias como "promueve la salud del corazón" sin realizar ensayos clínicos para demostrar efectividad o seguridad.
Un estudio de encuesta de 2025 demostró que los consumidores malinterpretan frecuentemente estas afirmaciones y creen que los suplementos pueden prevenir o tratar condiciones cardiovasculares.
Los cardiólogos son claros: los suplementos no reemplazan los hábitos saludables. Estas son las estrategias con respaldo científico sólido:
El colesterol alto y la presión arterial alta suelen ser silenciosos. Muchas personas desconocen que los padecen hasta que sufren un evento cardiovascular.
Dieta mediterránea: Incorpora frutas frescas, verduras, frutos secos, cereales integrales, aceite de oliva virgen extra y proteínas magras. En personas de alto riesgo, puede reducir significativamente el riesgo de eventos cardiovasculares graves.
Dieta DASH: Limita la sal, azúcares añadidos y carne roja. Demostró reducir la presión arterial desde hace décadas.
Potasio: Las dietas ricas en potasio de verduras de hoja verde, legumbres y tubérculos reducen la presión arterial, especialmente en hipertensos.
La AHA recomienda al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica de intensidad moderada (30 minutos, cinco días a la semana).
Un estudio de 2021 demostró que los fumadores de mediana edad tienen significativamente más probabilidades de sufrir un ataque cardíaco o un derrame cerebral que los no fumadores.
"No hay datos suficientes que respalden los beneficios cardiovasculares de los suplementos en personas sanas que siguen una dieta saludable", afirmó Eric Topol, cardiólogo y fundador del Scripps Research Translational Institute.
El mensaje de la ciencia es claro: el dinero que gastamos en suplementos para el corazón probablemente tendría un mejor uso comprando frutas, verduras y alimentos de calidad, mientras mantenemos un estilo de vida activo y evitamos el tabaco.
Nunca abandone ni modifique medicamentos recetados sin consultar a su médico. Los suplementos no deben reemplazar tratamientos médicos establecidos para condiciones cardíacas conocidas.
Fuente: The Washington Post, Asociación Estadounidense del Corazón, Clínica Cleveland, Universidad de Texas Southwestern, Scripps Research Translational Institute.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones