07/03/2026 09:09 - Internacionales
La guerra desatada el 28 de febrero de 2026 por Estados Unidos e Israel contra Irán —bautizada como Operación Furia Épica— no solo ha transformado el mapa de Medio Oriente con más de 1.230 muertos en Irán, sino que está redefiniendo las alianzas globales y creando oportunidades inesperadas para las potencias rivales de Occidente.
El historiador militar austriaco Markus Reisner, experto de la Academia Militar de Wiener Neustadt, no duda en calificar la situación: "Es un regalo estratégico para Rusia y China". Su argumento es contundente: Ucrania podría quedar relegada a un segundo plano, con menos acceso a recursos militares vitales como los misiles antiaéreos Patriot, que Estados Unidos ahora necesita para su nuevo frente de batalla.
Una de las consecuencias más inmediatas del conflicto ha sido el disparo de los precios del petróleo. El barril de crudo Brent, que la semana anterior rondaba los USD 71, superó los USD 80 el 3 de marzo y para el 6 de marzo ya había alcanzado los USD 92, su nivel más alto en casi tres años.
El periodista ucraniano Vitali Portnikov lo explica sin ambages: "Esto beneficia a Moscú porque económicamente puede continuar con la guerra en Ucrania". El Kremlin, según analistas, podría incluso ofrecer energía a Europa a precios reducidos a cambio de concesiones políticas.
? Contexto clave: El bloqueo de facto del Estrecho de Ormuz por parte de Irán ha interrumpido la ruta que transporta aproximadamente el 20-25% del petróleo mundial desde el Golfo Pérsico hacia los mercados globales.
A pesar de que Irán se ha convertido en uno de los aliados más cercanos de Moscú desde la invasión a Ucrania —aportando drones y helping a evadir sanciones occidentales—, el apoyo ruso se ha limitado casi exclusivamente a gestos diplomáticos.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, habló de una "profunda decepción" y condenó lo que llamó "una abierta agresión". El presidente Vladimir Putin envió condolencias al presidente iraní Masoud Pezeshkian por la muerte del líder supremo Ali Khamenei, calificándola de "violación cínica de la moralidad humana y el derecho internacional".
Sin embargo, cuando se le preguntó si Moscú podía confiar en Washington, Peskov respondió que Rusia "sólo confía en sí misma". Esta frase revela el cálculo frío del Kremlin: Irán es demasiado importante para permitir su caída, pero no lo suficiente para combatir por evitarla.
El 17 de enero de 2025, Rusia e Irán firmaron un tratado de asociación estratégica que, según analistas de la BBC, no constituye un pacto de defensa mutua.
El acuerdo contempla:
El comercio bilateral se mantiene modesto: entre USD 4.000 y 5.000 millones. En febrero de 2026, The Financial Times reveló un acuerdo para que Rusia proveyera sistemas de defensa aérea Verba por USD 580 millones, pero esa transferencia parece haber quedado obsoleta ante la magnitud del ataque actual.
Si Rusia ha sido cauta, China ha sido pragmática. Pekín condenó enérgicamente la muerte de Khamenei, pero su verdadero poder sobre Irán es económico: compra más del 80% del petróleo transportado por cargueros iraníes, a menudo a través de la llamada "flota fantasma" con registros falsos para evadir sanciones.
Un acuerdo estratégico de 25 años firmado en 2021 consolidó esta relación, con promesas de cientos de miles de millones de inversiones chinas en infraestructura y telecomunicaciones iraníes.
Irán es miembro de los BRICS y de la Organización de Cooperación de Shanghái, y sirve como nexo geográfico clave conectando Asia Central, el Cáucaso y Medio Oriente. La caída de la República Islámica sería, según analistas de la BBC, una derrota geopolítica catastrófica para China.
Ihor Semivolos, director del Centro de Estudios de Oriente Medio de Kiev, advierte que una guerra prolongada contra Irán significaría "escasez de recursos militares vitales para Ucrania" y presionaría a Occidente para buscar un final rápido al conflicto con Rusia, fortaleciendo la posición de Putin.
Wilfried Jilge, experto del Consejo Alemán de Relaciones Exteriores (DGAP), duda de que los altos precios del petróleo compensen las pérdidas rusas por sanciones: "Estamos presenciando un debilitamiento gradual y una crisis en la economía rusa que ya no se puede negar".
Sin una invasión terrestre de EE.UU. e Israel, las estructuras políticas y militares iraníes podrían permanecer. Pekín practicará su tradicional "juego a largo plazo", buscando relacionarse con quien sea que reemplace a Khamenei, mientras Rusia buscará oportunidades por su cuenta.
Lo que queda claro es que el mundo multipolar que Moscú y Pekín han promovido enfrenta su prueba más severa. Y mientras los misiles siguen cayendo sobre Teherán, los cálculos en Kiev, Moscú y Pekín se redefinen a cada hora.
Fuentes: Deutsche Welle (05/03/2026), BBC Mundo (03/03/2026), Análisis de Markus Reisner (Academia Militar de Wiener Neustadt), Ihor Semivolos (Centro de Estudios de Oriente Medio de Kiev), Wilfried Jilge (DGAP), The Financial Times.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones