08/03/2026 08:11 - Internacionales
Un tribunal de Fez, Marruecos, condenó a 20 años de prisión a un psiquiatra acusado de violar, explotar sexualmente y drogar a al menos 10 mujeres que acudieron a su consulta médica. El fallo es considerado excepcional en un país donde las condenas por delitos sexuales suelen ser escasas o recibir penas menores.
La investigación comenzó cuando la esposa del psiquiatra, identificada con las iniciales S. I., sospechó que su marido le era infiel. Tras regresar de un viaje a Francia donde había ido a celebrar su aniversario de bodas sola porque él canceló a último momento alegando exceso de trabajo, revisó el teléfono y la computadora del médico.
Lo que encontró superó cualquier sospecha de adulterio: videos de orgías y encuentros sexuales colectivos grabados en el domicilio familiar, en su consultorio, en su automóvil y en una residencia tradicional marroquí (riad) en la medina de Fez. Las grabaciones mostraban a varios hombres y mujeres desnudos manteniendo relaciones sexuales, con presencia de juguetes sexuales y consumo de drogas.
Según la acusación judicial, el médico suministraba cocaína, heroína y alucinógenos a sus pacientes, inicialmente bajo el argumento de que formaban parte de un tratamiento terapéutico. Una vez que las mujeres desarrollaban dependencia a las sustancias, las presionaba para participar en encuentros sexuales colectivos.
Las víctimas eran mujeres que acudían al psiquiatra por problemas de adicción o salud mental. El médico les decía que las sustancias formaban parte del tratamiento necesario para curarlas. Cuando alguna se resistía, insistía en que se trataba de una terapia indispensable.
En algunos casos, el psiquiatra organizaba encuentros sexuales colectivos que presentaba como rituales con música tradicional y ceremonias que simulaban prácticas espirituales, obligando a las mujeres a desnudarse y participar.
Durante el juicio, el psiquiatra reconoció que los videos eran suyos, pero negó haber forzado a sus pacientes. Sostuvo que todas las personas que participaron en los encuentros sexuales lo hicieron de manera voluntaria. También aseguró que la denuncia de su esposa respondía a una venganza personal, luego de que él cuestionara la paternidad del hijo que ella esperaba y pidiera una prueba de ADN. La mujer negó esa versión.
Las evidencias presentadas incluyeron testimonios, recetas médicas adulteradas, videos, fotografías, drogas y juguetes sexuales encontrados durante los allanamientos. El tribunal concluyó que el médico abusó deliberadamente de su posición de poder sobre pacientes vulnerables.
De las 10 víctimas identificadas, solo cuatro prestaron testimonio. Las víctimas temían las consecuencias sociales y legales en una sociedad conservadora donde las relaciones extramatrimoniales pueden castigarse con prisión y las relaciones homosexuales también están penalizadas.
Según estadísticas oficiales, solo el 3% de las mujeres que sufren agresiones sexuales en Marruecos presentan una denuncia formal.
El tribunal determinó que el psiquiatra abusó de su posición de poder y de la vulnerabilidad de sus pacientes, lo que agravó los delitos de violación, explotación sexual y suministro de drogas.
Analistas locales consideran que esta sentencia podría marcar un cambio en la actitud de la justicia frente a los agresores sexuales en Marruecos.
En Marruecos, las relaciones sexuales fuera del matrimonio están tipificadas como delito de fornicación en el Código Penal. Esta legislación genera que muchas víctimas de abusos sexuales no denuncien por temor a ser ellas mismas procesadas. El caso del psiquiatra de Fez representa uno de los mayores escándalos de abusos sexuales vinculados a un profesional de la salud en ese país.
Fuentes: La Voz del Interior, Contexto Tucumán | Fecha: 7-8 de marzo de 2026
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones