08/03/2026 21:11 - Economia
El conflicto bélico desatado tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán continúa escalando sin un horizonte claro de resolución. La respuesta inmediata de Teherán -incluyendo el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz y ataques a instalaciones petroleras- desató una crisis energética que ya se traduce en aumentos récord del petróleo Brent, que superó los USD 90 por barril acumulando una suba del 26% en solo una semana.
El gas natural no se quedó atrás: sus precios subieron más del 50% desde el inicio del conflicto, alcanzando niveles no vistos desde la invasión rusa a Ucrania en 2022, según el Financial Times.
Irán es uno de los mayores productores mundiales de petróleo con 3,3 millones de barriles diarios en 2025, representando el 11% de la producción de la OPEP y aproximadamente el 3% del consumo global. Cualquier interrupción en su producción genera expectativas de escasez.
Sin embargo, el factor más crítico es el cierre total del Estrecho de Ormuz, el pasaje marítimo más importante del mundo por donde circula diariamente cerca del 20% del petróleo y gas comercializado globalmente. Desde hace días, ningún buque metanero transita el estrecho ante la amenaza de bombardeos.
El escenario se agravó con los bombardeos a instalaciones energéticas en Qatar, incluyendo la planta de GNL en Ras Laffan -que produce una quinta parte del GNL mundial-. La empresa estatal Qatar Energy comunicó la suspensión de producción por "fuerza mayor".
Corea del Sur, Japón y China -principales importadores asiáticos- enfrentan riesgo de desabastecimiento, lo que podría derivar en una competencia con Europa por el gas disponible.
La economía argentina atraviesa una situación compleja: sin motores claros de crecimiento, con inflación en ascenso y pérdida de empleo formal. En este contexto de fragilidad, una suba sostenida del petróleo se convierte en un nuevo factor de inestabilidad.
El sector energético argentino registró en 2025 un superávit de USD 7.815 millones, con exportaciones creciendo 12,8% e importaciones cayendo 18%. El ministro de Economía Luis Caputo sostuvo que la economía nacional podría beneficiarse de la guerra ya que Vaca Muerta es "una de las industrias que estamos desarrollando como país".
Proyecciones oficiales estiman exportaciones energéticas de USD 8.000-11.000 millones para 2026, impulsadas por el desarrollo del yacimiento neuquino y la ampliación del gasoducto.
A pesar del superávit, Argentina necesita importar GNL para el invierno porque la producción de Vaca Muerta no alcanza a cubrir el pico de demanda estacional. El viceministro de Energía Daniel González informó que se deberían importar entre 10 y 20 barcos de GNL, con compras que deben realizarse este mes.
| Período | Precio GNL (USD/millón BTU) | Costo estimado |
|---|---|---|
| 2025 (22 barcos) | USD 11-13 promedio | USD 740 millones |
| Marzo 2026 (compras actuales) | USD 16-20 (TTF/JMK) | Significativamente mayor |
El encarecimiento de la energía implica una salida de dólares que presiona las reservas del BCRA y complica el esquema de ancla cambiaria.
Desde que asumió Milei, los precios de los combustibles -liberados por el gobierno- trep más de un 487%. El precio de la nafta súper en YPF pasó de $272 por litro en noviembre 2023 a $1.597 en febrero 2026.
De trasladarse al surtidor la suba del 26% del crudo internacional, el impacto inflacionario sería muy significativo: el efecto en cadena alcanza alimentos (costos logísticos), bienes industriales y tarifas de servicios.
El ministro de Energía de Qatar, Saad al-Kaabi, advirtió: "Si esta guerra continúa durante unas semanas, el crecimiento del PBI mundial se verá afectado. El precio de la energía para todos subirá. Habrá escasez de algunos productos y se producirá una reacción en cadena de fábricas que no podrán abastecerse".
El FMI también expresó preocupación por el impacto en la estabilidad de la economía mundial.
La guerra en Medio Oriente genera un escenario de grandes oportunidades y grandes riesgos para Argentina. El desarrollo de Vaca Muerta y el superávit energético podrían convertirse en una fuente importante de divisas. Pero la necesidad de importar GNL a precios disparados, sumada a una economía con inflación en ascenso y salarios rezagados, configura un panorama donde el shock en los costos energéticos podría trasladarse rápidamente a los precios y deteriorar aún más el poder adquisitivo de la población.
Fuentes: La Izquierda Diario, Financial Times, INDEC, declaraciones del viceministro Daniel González a Econnojournal.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones