08/03/2026 23:11 - Tecnologia
Por primera vez en la historia, la humanidad ha demostrado que puede modificar deliberadamente la trayectoria de un cuerpo celeste en el espacio profundo. La misión DART (Double Asteroid Redirection Test) de la NASA, que impactó deliberadamente contra la pequeña luna asteroide Dimorphos en septiembre de 2022 a una velocidad de aproximadamente 24.000 km/h, logró alterar no solo la órbita de Dimorphos alrededor del asteroide Didymos, sino también la trayectoria del sistema binario completo alrededor del Sol.
Los resultados, publicados en la revista Science Advances el 7 de marzo de 2026, constituyen la validación más sólida hasta ahora de la técnica del impactador cinético, considerada una herramienta clave para la defensa planetaria. "Con este estudio hemos demostrado por primera vez que la interacción humana puede cambiar la órbita de un asteroide", declaró Steven Chesley, científico investigador del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA y coautor del estudio.
La misión Double Asteroid Redirection Test fue diseñada para probar si los humanos somos capaces de desviar un asteroide que represente una amenaza para la Tierra. El objetivo elegido fue el sistema binario Didymos-Dimorphos, que no representa ningún peligro para nuestro planeta, pero que sirvió como laboratorio natural perfecto.
Dimorphos es una pequeña luna asteroide que orbita alrededor del asteroide más grande Didymos. Tras el impacto de la nave DART, los investigadores determinaron que la misión había alterado exitosamente la órbita de Dimorphos en torno a Didymos, demostrando que la humanidad puede cambiar deliberadamente la trayectoria de un cuerpo celeste.
Thomas Statler, científico jefe de cuerpos pequeños del sistema solar en la NASA, destacó: "Este es un cambio minúsculo en la órbita, pero con el tiempo suficiente, incluso un cambio pequeño puede convertirse en una desviación significativa".
El análisis reveló cambios orbitales muy precisos gracias a 5.955 mediciones de radares en tierra y 22 observaciones de ocultamientos estelares, eventos donde un cuerpo celeste pasa frente a una estrella bloqueando su luz brevemente.
| Dato | Valor |
|---|---|
| Variación en la velocidad orbital del sistema | 11,7 micrómetros/segundo |
| Reducción del período orbital de Dimorphos | 33 minutos |
| Achicamiento de la órbita solar del sistema | 360 metros |
| Acortamiento del período solar de 2,1 años | 0,15 segundos |
El impacto generó una nube masiva de escombros rocosos que salieron expulsados al espacio, otorgando a Dimorphos un impulso adicional conocido como factor de mejora del impulso. Este fenómeno duplicó el golpe que la propia nave espacial aplicó originalmente al asteroide.
El estudio no habría sido posible sin la colaboración de docenas de observadores voluntarios de ocultaciones en todo el mundo, quienes realizaron mediciones cuando el asteroide pasaba frente a estrellas, bloqueando su luz. Aunque Chesley prefiere no llamarlos "aficionados" por su dedicación y conocimiento, estos observadores aportaron datos cruciales para calcular la trayectoria del sistema con precisión extrema.
"Este resultado no habría sido posible sin la dedicación de docenas de observadores voluntarios de ocultaciones en todo el mundo", reconoció Steve Chesley. La precisión de estas observaciones permitió determinar el mínimo cambio en la velocidad orbital del sistema tras el impacto.
Todavía quedan preguntas por responder, particularmente sobre cómo el impacto cambió la forma física de Dimorphos. Para responderlas, la Agencia Espacial Europea (ESA) enviará la misión Hera, que llegará al sistema Dimorphos-Didymos en noviembre de 2026.
Hera trazará un mapa de alta resolución de toda la superficie de Dimorphos y gran parte de la de Didymos, además de realizar una medición muy precisa de la masa del asteroide. Con estos datos, los investigadores podrán calcular con mayor precisión el cambio en la órbita del sistema y reducir las incertidumbres actuales.
Mientras tanto, la red de astrónomos voluntarios seguirá realizando observaciones de ocultamiento para mejorar la precisión de los cálculos del cambio orbital.
Rahil Makadia, autor principal del estudio de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, explicó el impacto preventivo: "Con el tiempo, un cambio tan pequeño en el movimiento de un asteroide puede marcar la diferencia entre que un objeto peligroso choque con nuestro planeta o no lo alcance".
La técnica del impactador cinético se basa en un principio simple: si un asteroide amenazante se detecta con suficiente anticipación, una nave espacial podría impactarlo para alterar su trayectoria lo suficiente como para que no colisione con la Tierra. Cuanto antes se detecte el asteroide, menor será el cambio necesario en su órbita.
La NASA continúa desarrollando nuevas herramientas como el telescopio NEO Surveyor para fortalecer la vigilancia contra objetos oscuros o difíciles de detectar, completando así una estrategia integral de defensa planetaria.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones