10/03/2026 05:23 - Tecnologia
En septiembre de 2022, la NASA hizo historia al estrellar intencionalmente una nave espacial contra el asteroide Dimorphos. Ahora, un nuevo estudio publicado en Science Advances confirma que la misión DART no solo alteró la órbita de este cuerpo celeste, sino también la de su compañero más grande, Didymos, marcando la primera vez que un objeto creado por humanos modifica la trayectoria de un cuerpo celeste alrededor del Sol.
Didymos y Dimorphos forman un sistema binario de asteroides ubicado a aproximadamente 11 millones de kilómetros de la Tierra. Didymos, con forma de trompo giratorio, es el cuerpo mayor (aproximadamente 780 metros de diámetro), mientras que Dimorphos, con 160-170 metros de diámetro, orbita a su alrededor como una pequeña luna. Ambos asteroides son del tipo "montón de escombros", es decir, agregados de polvo y rocas mantenidos juntos por la gravedad.
El estudio, liderado por el Dr. Rahil Makadia de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, se basó en 22 ocultaciones estelares registradas entre octubre de 2022 y marzo de 2025. Las ocultaciones estelares son fenómenos donde un asteroide pasa frente a una estrella, bloqueando brevemente su luz, lo que permite medir con precisión su posición, velocidad y forma.
"Este estudio representa un importante avance en nuestra capacidad para prevenir futuros impactos de asteroides en la Tierra", señalaron los investigadores. El trabajo dependió de astrónomos voluntarios de todo el mundo que observaron estos eventos desde diferentes puntos del planeta.
"Con el tiempo, un cambio tan pequeño en el movimiento de un asteroide puede marcar la diferencia entre que un objeto peligroso golpee o no nuestro planeta".
Aunque el cambio detectado fue diminuto (apenas 0,15 segundos), los científicos enfatizan que, dado el tiempo suficiente, incluso alteraciones mínimas pueden convertirse en desviaciones significativas. Thomas Statler, científico de la NASA, explicó: "La medición increíblemente precisa del equipo vuelve a validar el impacto cinético como técnica para defender la Tierra".
Curiosamente, la fuerza de los escombros expulsados tras el impacto causó más efecto que la propia nave al chocar, ya que el material liberado fue 30.000 veces mayor que la masa de la nave espacial.
La Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó en 2024 la misión Hera, que llegará al sistema de asteroides en noviembre de 2026 para estudiar las consecuencias del impacto en detalle. Hera creará un mapa de alta resolución de la superficie de ambos cuerpos y proporcionará nuevas imágenes de Dimorphos.
Además, la NASA desarrolla el telescopio Near-Earth Object Surveyor, diseñado para detectar asteroides oscuros y potencialmente peligrosos que escapan a los observatorios terrestres.
El éxito de DART demuestra que, si se descubre un asteroide en rumbo de colisión con la Tierra con suficiente antelación, la técnica del impactador cinético podría utilizarse para empujar la roca espacial hacia una órbita más benigna. "Sabemos que funciona y cómo hacerlo en el mundo real", declaró Steven Chesley, coautor del estudio del JPL.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones