10/03/2026 15:23 - Economia
La guerra en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán está generando un impacto radicalmente diferente a otros conflictos geopolíticos recientes. Lo que comenzó como una tensión localizada se ha convertido en un terremoto para los mercados globales de commodities, afectando desde el precio del petróleo hasta los fertilizantes y los granos básicos.
Según datos del mercado de Chicago, los precios de los principales granos alcanzaron niveles récord:
| Commodity | Precio actual (US$/tonelada) | Variación | Nivel más alto desde |
|---|---|---|---|
| Soja (poroto) | US$ 446,26 | +US$ 5,05 | Mayo 2024 |
| Aceite de soja | US$ 1.499,14 | +US$ 31,30 | Finales 2022 |
| Harina de soja | US$ 351,19 | +US$ 1,54 | - |
| Maíz | US$ 183,75 | +US$ 2,46 | 10 meses |
| Trigo | US$ 228,55 | +US$ 1,93 | Junio 2024 |
El petróleo Brent registró un salto histórico del 25% en una sola jornada, alcanzando niveles cercanos a US$ 90 por barril, los más altos desde mediados de 2022. Este incremento ha generado un efecto dominó en toda la cadena agrícola.
Biodiésel: El aceite de soja es materia prima clave para la producción de biodiésel. Un petróleo más caro hace más competitivos los biocombustibles, aumentando la demanda de aceite de soja.
Etanol: El maíz se utiliza para producir etanol. La relación entre ambos mercados es directa: cuando sube el petróleo, sube el interés por el etanol de maíz.
"El punto más sensible hoy de la guerra en Medio Oriente es el Estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula una porción importante del comercio mundial de petróleo. La interrupción o fuerte reducción del tráfico en esta vía está impulsando al alza a la soja", explicó Mariela Brandolin, analista de mercados y asesora financiera.
El conflicto también está golpeando duramente al sector de fertilizantes. La urea, uno de los insumos más utilizados en la agricultura argentina, aumentó aproximadamente US$ 80 por tonelada (un 13%), alcanzando hasta US$ 683 por tonelada en el Golfo de Estados Unidos.
El Estrecho de Ormuz no solo es vital para el transporte de petróleo: por esta vía también circulan fertilizantes nitrogenados desde Medio Oriente y Qatar, los principales productores mundiales. Los recortes de producción en la región ya se están sintiendo en los precios globales.
Argentina importa aproximadamente el 50% de sus fertilizantes, lo que significa que el incremento de precios se trasladará directamente a los costos de producción para la próxima campaña.
Los analistas coinciden en que no solo los fundamentos están impulsando los precios. Diego Pasi, analista de mercados de AZ Group, destacó el papel determinante de los fondos financieros.
"Los granos ya estaban en un valor bajo respecto de otros activos. En ese contexto, empezaron a entrar los fondos en soja y en pocas semanas compraron más de 25 millones de toneladas", explicó Pasi.
Este flujo especulativo suma un factor adicional de volatilidad: "De golpe tenés muchos fondos que están comprando, pero después toman ganancia y te hacen bajar", advirtió el especialista.
Javier Preciado Patiño, director de RIA Consultores, ofreció una visión cautelosa: "Todo el mundo está muy atento a qué va a pasar con el tema de la energía. Esto recién empieza, no se sabe cuánto va a durar y cuál va a ser el efecto".
La clave estará en la evolución del conflicto:
El índice de precios de los alimentos de la FAO ya subió 0,9% en febrero, alcanzando los 125,3 puntos. Desde CIARA-CEC advirtieron que una guerra prolongada podría afectar las exportaciones agroindustriales argentinas hacia Medio Oriente.
Argentina se presenta como un actor relevante en este escenario. Como exportador neto de petróleo, el país podría beneficiarse de los precios elevados del crudo. Sin embargo, el incremento en los costos de fertilizantes y logística podría afectar la competitividad del complejo agroindustrial.
Las proyecciones de cosecha siguen siendo positivas: Brasil espera producir 180 millones de toneladas de soja, mientras que Argentina proyecta 48 millones de toneladas. La capacidad de ambos países para mantener sus costos de producción competitivos será determinante en los próximos meses.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones