10/03/2026 19:18 - Internacionales
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, decidió cancelar su asistencia a la ceremonia de investidura del presidente electo de Chile, José Antonio Kast, prevista para el miércoles 11 de marzo de 2026, debido a la invitación oficial que el líder chileno extendió a Flavio Bolsonaro, senador brasileño, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato a la presidencia de Brasil en las elecciones de octubre de 2026.
La decisión de Lula rompe la buena sintonía que había mantenido con Kast tras reunirse con él en Panamá durante la cumbre del Foro Económico Internacional para América Latina y el Caribe organizada por la CAF. En esa oportunidad, Kast había expresado su intención de encontrarse con Lula y la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum para conversar sobre la candidatura de Michelle Bachelet a las Naciones Unidas.
Fuentes muy cercanas al mandatario brasileño confirmaron a La Política Online que la decisión de no participar en la ceremonia fue directa: "Con golpistas no compartimos ningún ámbito. Lamentamos que el presidente de Chile haya decidido invitarlos".
La referencia al "golpismo" alude al intento de golpe de Estado en Brasil del 8 de enero de 2023, en el que sectores vinculados a la familia Bolsonaro intentaron impedir la asunción de Lula y se investigó un plan para asesinarlo.
Flavio Bolsonaro, además de ser candidato presidencial en Brasil, estaría gestionando una reunión con el presidente argentino Javier Milei durante su visita a Chile. El objetivo del bolsonarismo sería mostrar un frente de apoyo internacional que incluya a Chile, Argentina y Estados Unidos para llegar con fuerza a una posible segunda vuelta electoral contra Lula.
El senador brasileño continúa liderando la mayoría de las encuestas de intención de voto para las elecciones de octubre de 2026.
Esta no es la primera vez que Lula toma esta determinación. En 2023, el presidente brasileño tampoco asistió a la asunción de Javier Milei, quien había invitado a Jair Bolsonaro y lo recibió con honores de jefe de Estado. La coherencia en la postura de Lula marca una línea roja clara en su política exterior: no compartir espacios oficiales con figuras que considera golpistas.
Como resultado, la asunción de José Antonio Kast no contará con la presencia de los tres presidentes progresistas más importantes de Sudamérica: Lula (Brasil), Claudia Sheinbaum (México) y Gustavo Petro (Colombia).
El ultraderechista chileno de 60 años ha cultivado durante años redes políticas vinculadas a la derecha radical internacional, con referentes como el partido Vox de España y el extinto presidente Jair Bolsonaro de Brasil. Este fin de semana participó en Estados Unidos en una reunión denominada "Escudo de las Américas", espacio convocado por Donald Trump que reunió a más de una decena de presidentes latinoamericanos ideológicamente afines.
El académico Gilberto Aranda, de la Universidad de Chile, señaló que Kast cambió su retórica del "decadentismo" por un discurso de "estado de emergencia" poco antes de la última campaña presidencial, manteniendo su postura en temas migratorios pero adaptando su mensaje político.
Uno de los principales desafíos en política exterior del nuevo gobierno será equilibrar sus afinidades ideológicas con Estados Unidos y el cuidado de las relaciones con China, principal socio comercial del país sudamericano, especialmente tras la polémica del cable submarino entre ambos países.
Fuentes: La Política Online, Infobae (EFE)
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones