11/03/2026 07:16 - Actualidad
La historia del Cementerio de la Chacarita está indisolublemente ligada a una de las tragedias más devastadoras que sufrió Buenos Aires: la epidemia de fiebre amarilla de 1871. Cuando la ciudad colapsó ante el avance imparable de la enfermedad, las autoridades se vieron desbordadas por una crisis sanitaria sin precedentes que obligó a crear un nuevo espacio para dar sepultura a miles de víctimas.
Ante el crecimiento exponencial de infectados y fallecidos, las autoridades intentaron inicialmente minimizar la situación. Sin embargo, cuando la cantidad de muertos superó toda capacidad de respuesta, en una ciudad que agotó su existencia de féretros, donde los fabricantes de ataúdes también habían muerto, y donde los cocheros que trasladaban los cuerpos también perecían, los cadáveres comenzaron a amontonarse en las esquinas, envueltos en lonas o sábanas de sus propias camas.
El Cementerio del Sud, ubicado donde hoy se encuentra el Parque Florentino Ameghino en el barrio de Parque Patricios, fue el primer destino de las víctimas. En 1867 ya había servido como cementerio provisorio para la epidemia de cólera (1867-1868) y la fiebre tifoidea de 1869.
Se llegaron a enterrar hasta 700 personas por día. Cuando superó los 18.000 cuerpos, fue clausurado definitivamente.
Para transportar los cuerpos, se construyó un tren fúnebre que partía de la Estación Bermejo (Corrientes y Ecuador). La locomotora La Porteña arrastraba vagones con cuerpos cubiertos por lonas negras.
El maquinista John Allan, uno de los primeros conductores del ferrocarril argentino, murió de fiebre amarilla a los 36 años mientras cumplía su labor.
El 11 de marzo de 1871, hace exactamente 155 años, el gobernador Emilio Castro creó el Enterratorio General de Buenos Aires mediante decreto. El lugar elegido fueron terrenos en la Chacarita de los Colegiales, donde ya existía un antiguo enterratorio jesuítico desde tiempos de Hernando Arias de Saavedra.
El nombre Chacarita proviene del quechua chácara, que significa tierra de cultivo. Los Colegiales hacía referencia a los alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires que, desde mediados del siglo XVIII hasta 1870, pasaban el verano en esas 2.700 hectáreas cultivando la tierra y cuidando animales.
| Año | Evento |
|---|---|
| 1871 | Creación del Enterratorio General por la epidemia de fiebre amarilla |
| 1871-1886 | Funcionamiento del Cementerio Viejo (actual Parque Los Andes) |
| 1880 | Reapertura provisional para víctimas del combate de los Corrales |
| 1886 | Fundación del cementerio actual, diseñado por el ingeniero Enrique Clement |
| 1896Bautizado como Cementerio del Oeste | |
| 1949 | Renombrado oficialmente como Cementerio de la Chacarita |
El cementerio que conocemos hoy fue fundado el 9 de diciembre de 1886, bajo la gestión del intendente Torcuato de Alvear, según el proyecto del ingeniero francés Enrique Clement. El 30 de diciembre de 1896 se lo bautizó Cementerio del Oeste, pero como la población seguía llamándolo De la Chacarita, una ordenanza del 5 de marzo de 1949 lo renombró oficialmente con ese nombre.
Hoy es la necrópolis más grande de Argentina y una de las más grandes de Latinoamérica, donde descansan figuras emblemáticas como Carlos Gardel, cuya bóveda es uno de los sitios más visitados.
En el primer cementerio de la Chacarita se enterraron 3.423 personas durante la epidemia. El administrador Carlos Munilla alertó a fines de abril de 1871 que tenían más de 600 cuerpos sin enterrar. Varios integrantes de la Comisión Popular de Salud Pública tuvieron que auxiliar en las inhumaciones junto a policías.
Cuando el Cementerio Viejo fue clausurado, en 1897 los restos fueron trasladados al osario común del cementerio actual. El lugar se transformó primero en el Parque Bernardino Rivadavia y luego en el Parque Florentino Ameghino. Sin embargo, algunos restos nunca fueron recuperados, como los de María Luisa Vélez, viuda del general Gregorio Aráoz de La Madrid, cuyos huesos aún permanecen olvidados en algún lugar del parque.
Fuente: Infobae, basado en "La antigua Chacarita de los Colegiales" de Diego Pino, Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones