11/03/2026 12:35 - Tecnologia
Los objetos interestelares son visitantes excepcionales: fragmentos de otros sistemas planetarios que atraviesan fugazmente el nuestro y ofrecen una oportunidad única para estudiar material formado más allá del Sol. El cometa 3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar confirmado después de 1I/'Oumuamua (2017) y 2I/Borisov (2019).
Detectado en julio de 2024 cuando ya se encontraba dentro de la órbita de Júpiter, este cuerpo celeste avanza a más de 60 kilómetros por segundo hacia el espacio profundo, lo que ha dejado muy poco margen para planificar una misión directa desde la Tierra.
Utilizando el radiotelescopio chileno ALMA (Atacama Compact Array), un equipo liderado por Nathan Roth, profesor de la American University, identificó concentraciones excepcionales de metanol (CH?OH) en el cometa.
Las mediciones mostraron ratios de metanol respecto al cianuro de hidrógeno entre 70 y 120, valores que superan ampliamente los habituales en cometas del sistema solar.
Un estudio liderado por Adam Hibberd (Iniciativa para Estudios Interestelares), junto con Marshall Eubanks y Andreas Hein, propone una misión audaz:
La propuesta se basa en el efecto Oberth, formulado en 1929 por Hermann Oberth: cuanto más rápido se mueve una nave cuando enciende sus motores, mayor es el impulso que obtiene.
La Agencia Espacial Europea planea lanzar a finales de 2028 su misión Comet Interceptor, que se "aparcará" en el punto de Lagrange L2 esperando hasta que aparezca un objetivo adecuado. Este enfoque podría permitir estudiar futuros visitantes interestelares de forma más práctica.
Además, el Observatorio Vera C. Rubin, ya operativo en Chile, podría detectar alrededor de un cometa interestelar por año, un gran salto frente a los tres identificados hasta ahora.
"Observar 3I/ATLAS es como tomar una huella dactilar de otro sistema solar. Los detalles revelan de qué está hecho, y está repleto de metanol de una forma que no solemos ver en los cometas de nuestro propio sistema solar" — Nathan Roth, primer autor del estudio.
Los datos del Telescopio Espacial James Webb ya habían mostrado que la coma de 3I/ATLAS estaba compuesta principalmente por dióxido de carbono cuando el cometa estaba más alejado del Sol.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones