11/03/2026 14:35 - Internacionales
La guerra iniciada el pasado 28 de febrero de 2026 por Estados Unidos e Israel contra Irán ha abierto una nueva fase de incertidumbre energética que ya empieza a afectar directamente el bolsillo de los consumidores estadounidenses, colocando en riesgo el dominio político de Donald Trump en las próximas elecciones de medio término.
Desde el inicio del conflicto, el precio de la gasolina en Estados Unidos ha subido con rapidez. El galón de gasolina se situó en torno a USD 3,48, cerca de un 17% más que antes de que comenzaran los ataques, según datos recopilados por The New York Times con base en indicadores del mercado energético.
Para cualquier presidente estadounidense, el precio de la gasolina es un termómetro político extremadamente sensible. Todavía más en año electoral. Este noviembre, los republicanos se juegan sus mayorías en el Congreso en las elecciones de medio término, un momento tradicionalmente difícil para el partido que ocupa la Casa Blanca.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más críticos del sistema energético global: aproximadamente un 20% del petróleo y gas natural licuado que se comercializa en el mundo atraviesa esas aguas cada día.
La Administración Trump ha enviado señales aparentemente contradictorias sobre sus objetivos en Irán. Por un lado, el presidente ha afirmado que el objetivo es eliminar la amenaza nuclear iraní y sus capacidades de misiles balísticos. Por otro, ha llamado al cambio de régimen con el asesinato del ayatolá Alí Jamenei, las dudas sobre el nombramiento de su sucesor Mojtaba Jamenei, y declaraciones sobre tener un "rol decisivo" en la elección del nuevo líder.
Trump anunció este martes la construcción de una nueva refinería en Brownsville, Texas, vinculada a inversiones de la empresa india Reliance, presentándola como parte de su estrategia de "dominancia energética".
El barril de crudo llegó a rozar máximos desde 2022, impulsado por el temor a una interrupción del tráfico petrolero en el Golfo Pérsico. Sin embargo, tras las declaraciones de Trump sugiriendo que la guerra podría terminar pronto, el precio del petróleo cayó alrededor de 11% en un solo día.
"Me complace informar que, en las últimas horas, hemos atacado y destruido completamente 10 embarcaciones o buques inactivos de colocación de minas, ¡y habrá más por venir!", anunció Trump en Truth Social.
La relación entre el precio del petróleo y la política estadounidense tiene precedentes conocidos. En 1979, el segundo 'shock' petrolero provocado por la Revolución Islámica Iraní disparó la inflación en Estados Unidos y contribuyó a erosionar la imagen del entonces presidente Jimmy Carter.
Décadas después, durante la presidencia de George W. Bush, el aumento del precio del petróleo en la década de 2000 coincidió con un deterioro de la percepción pública sobre la economía.
"El precio de la gasolina es lo que más afecta al electorado". Si se cumple, la guerra con Irán podría convertirse, además de un asunto geopolítico de primer orden, en un reto interno para la supervivencia política del magnate republicano.
El aumento del precio de la gasolina llega en un momento particularmente delicado. Muchas de las contiendas electorales más disputadas se concentran en estados donde el costo del combustible tiene un peso significativo en las familias.
La estrategia electoral republicana para las 'midterms' estaba centrada en el argumento económico. Trump había defendido que su política energética había logrado reducir los precios del combustible tras el fuerte aumento registrado durante la Presidencia de Joe Biden.
Los países del G7 han iniciado conversaciones para evaluar posibles respuestas coordinadas. El presidente francés Emmanuel Macron convocó para el miércoles a una reunión virtual para estudiar el asunto.
Washington estudia diferentes opciones para mantener abierto el flujo de petróleo, desde escoltas militares a petroleros hasta mecanismos financieros que permitan garantizar seguros de guerra para las navieras.
Si la guerra con Irán se resuelve en un plazo "corto" y el tráfico de petróleo y gas en el Golfo vuelve a la normalidad, los precios podrían estabilizarse antes de noviembre.
Si la crisis se extiende, el impacto político podría ser considerable para Trump y los republicanos, con un electorado que enfrenta costos de vida más altos.
Fuente: France 24
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones